La recuperación funcional en personas mayores tras un proceso agudo, una intervención quirúrgica o un evento neurológico constituye uno de los principales desafíos tras el alta hospitalaria.
Más allá de la estabilidad clínica, el verdadero reto reside en recuperar autonomía suficiente para retomar la vida cotidiana y regresar al domicilio con seguridad, evitando complicaciones, reingresos o pérdidas funcionales irreversibles.
La Unidad de Rehabilitación Funcional (URF) de Bidealde responde a esta necesidad como un recurso intermedio entre el hospital y el domicilio. Está dirigida a personas que ya no requieren hospitalización, pero que difícilmente pueden beneficiarse de una rehabilitación ambulatoria convencional por la complejidad clínica, funcional o cognitiva que presentan. El modelo se apoya en una valoración geriátrica integral que permite definir objetivos individualizados y realistas, revisados de forma continua durante el proceso de recuperación.
El abordaje es multidisciplinar e integra fisioterapia y Terapia Ocupacional, permitiendo trabajar no solo la movilidad, el equilibrio o la fuerza, sino también la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria. La Terapia Ocupacional adquiere un papel especialmente relevante en pacientes con deterioro cognitivo asociado, frecuente tras ictus, traumatismos craneoencefálicos o episodios confusionales, abordando déficits atencionales, ejecutivos y de planificación que condicionan directamente la funcionalidad.
Dentro de este perfil asistencial, la rehabilitación tras fractura de cadera representa uno de los ámbitos de intervención más habituales. En estos pacientes, la recuperación no depende únicamente de la consolidación ósea, sino de la capacidad para volver a caminar, realizar transferencias, autocuidados y recuperar la confianza necesaria para regresar al domicilio en las mejores condiciones posibles. La intensidad del tratamiento, la continuidad asistencial y la coordinación entre profesionales marcan una diferencia clara frente a modelos rehabilitadores tradicionales.
Las instalaciones de Bidealde han sido concebidas como un entorno terapéutico, facilitando el entrenamiento funcional en condiciones reales, la seguridad y la orientación durante todo el proceso. Las Unidades de Rehabilitación Funcional se consolidan así como un recurso clave para lograr recuperaciones más completas y funcionales en la población mayor.


