El ingreso hospitalario en personas mayores supone un cambio brusco en su entorno y rutina, lo que puede precipitar alteraciones cognitivas agudas. El delirium no solo incrementa la morbilidad y mortalidad, sino que también prolonga la estancia hospitalaria y deteriora la calidad de vida. Su detección precoz y abordaje integral son esenciales para reducir complicaciones.
Definición y características clínicas
El síndrome confusional agudo se define como una alteración súbita y fluctuante del estado mental, caracterizada por:
- Desorientación en tiempo, espacio y persona.
- Alteración de la atención y concentración.
- Cambios en el nivel de conciencia (hiperactividad o hipoactividad).
- Alteraciones cognitivas: pensamiento desorganizado, lenguaje incoherente.
- Percepción alterada: alucinaciones, ideas delirantes.
A diferencia de la demencia, el delirium aparece en horas o días y suele ser reversible si se trata la causa subyacente.
Factores desencadenantes en el ingreso hospitalario
- Cambios ambientales: pérdida de referencias familiares, ruidos, iluminación artificial.
- Problemas médicos agudos: infecciones, fiebre, hipoxia, deshidratación.
- Medicamentos: sedantes, opioides, anticolinérgicos.
- Dolor no controlado.
- Restricciones físicas: sondas, sueros, inmovilización.
- Estrés emocional: miedo, ansiedad, sensación de pérdida de autonomía.
Tipos de delirium
- Hiperactivo: agitación, agresividad, insomnio.
- Hipoactivo: somnolencia, apatía (más difícil de detectar).
- Mixto: alternancia entre ambos.
Consecuencias clínicas
- Mayor riesgo de caídas y lesiones.
- Prolongación de la estancia hospitalaria.
- Deterioro funcional y cognitivo persistente.
- Incremento de la mortalidad.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico y se apoya en escalas validadas:
- CAM (Confusion Assessment Method).
- 4AT (rápida y específica para geriatría).
Prevención general
- Mantener hidratación y nutrición adecuadas.
- Control del dolor.
- Evitar fármacos innecesarios.
- Orientación frecuente (día, hora, lugar).
- Ambiente tranquilo y seguro.
Consejos prácticos para familiares y cuidadores
La implicación familiar es clave para reducir el riesgo y la duración del delirium.
– Antes del ingreso
- Informar al equipo médico sobre antecedentes de confusión o demencia.
- Preparar objetos personales (fotos, reloj, gafas, audífonos).
– Durante la hospitalización
- Visitas frecuentes: la presencia familiar reduce la ansiedad.
- Reorientación constante: recordar la fecha, el motivo del ingreso.
- Comunicación clara y calmada: frases cortas, tono tranquilo.
- Evitar sobreestimulación: reducir ruidos, apagar televisión si no la entiende.
- Favorecer el sueño: luz tenue por la noche, evitar interrupciones innecesarias.
- Estimulación cognitiva suave: conversación, lectura sencilla.
- Vigilar signos de alerta: cambios bruscos de conducta, somnolencia excesiva, agitación.
– Después del alta
- Supervisar la medicación.
- Mantener rutinas en casa.
- Consultar ante cualquier cambio mental.
Protocolos para profesionales sanitarios
El manejo del delirium requiere un enfoque multidisciplinar.
– Evaluación inicial
- Aplicar escalas (CAM, 4AT) en pacientes mayores al ingreso.
- Identificar factores de riesgo: edad >75, deterioro cognitivo previo, polimedicación.
– Prevención en el hospital
- Protocolos de prevención no farmacológica:
- Orientación diaria.
- Control del dolor.
- Movilización precoz.
- Evitar sondas y sujeciones innecesarias.
- Revisar medicación: minimizar anticolinérgicos, benzodiacepinas.
– Tratamiento
- Tratar la causa desencadenante (infección, hipoxia, deshidratación).
- Medidas ambientales: habitación tranquila, luz natural.
- Farmacológico (solo si hay riesgo para el paciente o terceros):
- Haloperidol en dosis bajas (monitorizar ECG).
- Evitar benzodiacepinas salvo en delirium por abstinencia.
– Seguimiento
- Documentar episodios en la historia clínica.
- Informar a la familia sobre evolución y cuidados postalta.
Conclusión
El síndrome confusional en ancianos durante un ingreso hospitalario es frecuente, pero prevenible y tratable. La clave está en la detección precoz, la prevención activa y la colaboración entre profesionales y familiares. Un abordaje integral mejora la calidad de vida del paciente y reduce complicaciones.
AUTORES:
Ana Lydia Sánchez Aso. FEA Geriatría. Hospital General de la Defensa, Zaragoza.
Carlos Gracia Roche. FEA Cirugía general y del aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
- Inouye SK, Westendorp RG, Saczynski JS. Delirium in elderly people. Lancet. 2014;383(9920):911-922.
- European Delirium Association. Clinical practice guidelines for delirium management. Age Ageing. 2020;49(3):326-334.
- Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). Guía de práctica clínica sobre delirium en el anciano hospitalizado. 2023.
- American Geriatrics Society Expert Panel on Postoperative Delirium. J Am Geriatr Soc. 2015;63(7):1427-1433.


