Asma en el embarazo


Laura Blasco Alconchel, Celia Queipo Menéndez, Ana Romeo Aparicio, Hannah Sarasola Cullen, Rialta Castán Marigómez, Pedro Olivera Salort, Naomi Artal López, Ana Salinas Badia, Elena Beltrán Murillo, María Cortés Costa

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¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias inferiores (bronquios) que se caracteriza por:

  • Hiperrespuesta bronquial: los bronquios de los pacientes asmáticos son más sensibles a ciertos estímulos y responden con un espasmo bronquial mientras que las personas sin asma los tolerarían sin problemas.
  • Obstrucción variable al flujo aéreo, total o parcialmente reversible: se produce por dos factores, la contracción de los músculos que rodean los bronquios y a la inflamación de la pared bronquial que hace que su luz se estreche aún más y produzca moco y exudado.

Como consecuencia, una persona asmática tiene más problemas para que el aire llegue hasta los pulmones y pueda respirar bien.

Prevalencia

Según un estudio del Global Burden of Disease 2015, la prevalencia del asma ha aumentado, en todo el mundo, desde 1990 a 2015 en un 12,6 %. Por el contrario, la tasa de mortalidad estandarizada por edad ha disminuido casi un 59 % en ese mismo periodo.

El asma es uno de los problemas médicos más importantes que afectan a la salud de la embarazada, e incluso se considera que es la enfermedad crónica más común en el embarazo, ya que la padece aproximadamente el 8-13% de las embarazadas. Además, hasta un 20% de las asmáticas embarazadas sufren exacerbaciones de la enfermedad.

Factores que influyen en el riesgo de desarrollar asma

El asma es un proceso complejo cuyas causas todavía no se conocen de forma completa e incluye una interacción entre predisposición genética y exposiciones ambientales.

Factores de riesgo: son situaciones que ayudan a que la enfermedad aparezca.

  • El asma tiene un componente hereditario, por ejemplo, está relacionado con genes de atopia o que tu familia tenga asma.
  • El sexo masculino es un factor de riesgo para desarrollar asma en los niños. Pasados los 14 años, la diferencia con el sexo femenino se estrecha y, en la edad adulta, el asma es más prevalente en la mujer.
  • Factores perinatales: madre fumadora durante el embarazo, haber nacido por cesárea, prematuro o con bajo peso.
  • Fumar o vivir con personas que fuman.
  • Obesidad.
  • Estrés.

Factores contribuyentes/desencadenantes de las exacerbaciones: provocan exacerbaciones en individuos sensibilizados.

  • Alérgenos.
  • Aspirina/antiinflamatorios no esteroideos.
  • Infecciones respiratorias.
  • Tabaquismo.
  • Contaminación del aire.
  • Ejercicio e hiperventilación.
  • Frío ambiental.
  • Alimentos, aditivos y fármacos.

Clínica

Los llamados síntomas guía son las sibilancias (sonido silbante al exhalar) siendo este el más característico, disnea o dificultad respiratoria, tos y opresión torácica. Estos son habitualmente variables en tiempo e intensidad, de predominio nocturno o de madrugada, provocados por diferentes desencadenantes.

Además, aumenta la probabilidad de presentar asma tener como antecedentes personales rinosinusitis crónica con o sin pólipos, rinitis, dermatitis atópica o historia familiar de asma o atopia.

Diagnóstico

El diagnóstico de asma se establece cuando en un paciente con síntomas de sospecha de la enfermedad, una espirometría demuestra de forma objetiva una alteración compatible con obstrucción reversible de la vía aérea.

La espirometría es una prueba en la que el paciente sopla por un tubo después de haber llenado los pulmones de aire y mide cuánto aire es capaz de inhalar y exhalar, y con qué rapidez puede exhalar.  En pacientes con asma, el aire tarda más tiempo en salir.

Efectos del asma sobre el embarazo

El asma, especialmente mal controlada o grave, puede incrementar la morbimortalidad tanto materna como fetal.  Durante una agudización de asma en la que baja el oxígeno y el dióxido de carbono en sangre de la madre, puede llegar a afectar al feto por su gran sensibilidad a los cambios respiratorios. Si el asma está bien controlada, apenas existe un incremento de riesgo de complicaciones, ni maternas ni fetales

Sin embargo, hay que estar atentos ya que hasta un 18% de las embarazadas con asma empeoran durante el embarazo, aumentando a un 50% en caso de asma grave. Ello se debe a cambios mecánicos y hormonales, sobre todo al miedo a utilizar medicamentos por parte de la embarazada.

Tratamiento durante el embarazo

Casi todos los fármacos empleados en el tratamiento del asma atraviesan la placenta; sin embargo, las ventajas de tratar el asma durante el embarazo superan a los potenciales inconvenientes del uso de la medicación.

El abordaje del asma se basa fundamentalmente en dos pilares:

Los medicamentos de control o mantenimiento, que deben administrarse de forma continua durante periodos prolongados:

  • Corticoides inhalados: son el pilar de la terapia de control del asma durante el embarazo. Los riesgos asociados a su infradosificación o a la falta de adherencia a su prescripción, son mayores que los daños potenciales de su uso para la madre y el feto. La budesonida ha sido el corticoide inhalado cuya seguridad ha sido más estudiada durante el embarazo (categoría B de la FDA).
  • Agonistas beta-2 adrenérgicos, antileucotrienos (montelukast), anticolinérgicos inhalados, omalizumab y la inmunoterapia también son seguros en el embarazo. Se usan para acompañar a los corticoides inhalados cuando no se controla la enfermedad solo con ellos.

Los medicamentos de alivio o rescate se utilizan a demanda para tratar de forma rápida.

  • Beta-2 adrenérgicos (salbutamol) es la medicación de elección de rescate durante el embarazo.

Recomendaciones finales

  • Si te quedas embarazada, NO ABANDONES el tratamiento y consulta a tu médico. Los beneficios del tratamiento y el buen control de la enfermedad superan con creces los riesgos asociados a su toma en el embarazo.
  • Conoce bien tu enfermedad y evita ambientes/productos que empeoran tu asma, por ejemplo, evita estar con personas que fuman, el polvo y alérgenos. Hay que estar más atento en otoño por las infecciones respiratorias y en primavera por las alergias, ya que podría empeorar el control de la enfermedad.
  • Aprende a reaccionar a situaciones que empeoran tu asma y así poder hacer una vida normal.
  • Durante la lactancia materna puedes seguir usando tu medicación, además, ésta tiene efectos protectores en la salud de tu bebé.

AUTORES:

  1. Laura Blasco Alconchel (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  2. Celia Queipo Menéndez (Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  3. Ana Romeo Aparicio (Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  4. Hannah Sarasola Cullen (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  5. Rialta Castán Marigómez (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  6. Pedro Olivera Salort (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  7. Naomi Artal López (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Parc Sanitari Sant Joan de Déu en Sant Boi de Llobregat, Barcelona).
  8. Ana Salinas Badia (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital de Barbastro).
  9. Elena Beltrán Murillo (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza).
  10. María Cortés Costa (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza).