Alergia primaveral: Polinosis

Dra. Ana Isabel Tabar

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Las enfermedades alérgicas pueden manifestarse a cualquier edad y la herencia es un factor importante,aunque no el único. Si uno de los padres tiene una enfermedad alérgica, se calcula que el riesgo del hijo demanifestar alergia es del 48%.Si son los dos padres,el riesgo del niño aumenta hasta un 70%.

Los síntomas de estas enfermedades son el resultado de acontecimientos que ocurren en el sistema inmune, el mecanismo de defensa del organismo contra sustancias en principio dañinas. El sistema inmunológico de una persona con enfermedad alérgica identifica como dañinas a estas sustancias llamadas alérgenos, inofensivas para la mayoría. Cuando alguien está predispuesto a una enfermedad alérgica y entra en contacto con el alérgeno al que es sensible ocurren una cadena de procesos, de los que el principal culpable es un anticuerpo llamado Inmunoglobulina E o IgE, que defiende el organismo buscando eliminar los alérgenos de los tejidos y de la sangre.

Alergia primaveral

Los cuadros de alergia respiratoria: Rinitis alérgica y Asma, tienen una marcada incidencia en primavera. Dos de los grupos de alergenos más frecuentemente implicados en estos cuadros clínicos se manifiestan en esta estación: pólenes y ácaros domésticos.

Polinosis: Rinitis y Asma Polínica

Los pólenes son las diminutas células masculinas de las plantas que están floreciendo. Los pólenes de las plantas cuyas flores son de colores brillantes, como las rosas, generalmente no provocan alergia. Sin embargo, muchos árboles, pastos y hierbas que alcanzan poca altura, producen pólenes muy pequeños, secos y ligeros, para que se diseminen bien con las corrientes de aire. Son estos los que provocan los síntomas de alergia. La rinitis y el asma alérgica primaveral, de principios de primavera, con frecuencia son provocadas por pólenes de árboles tales como cupresáceas (Fig. 1 y 2). Mayo y junio son los meses característicos de alergia al polen de gramíneas y olivo, mientras que la alergia a pólenes de herbáceas, como la Salsola, se prolonga hasta el otoño.

Cada planta tiene un periodo de polinización, que no varía mucho de un año al siguiente. No obstante, las condiciones climatológicas pueden afectar al volumen de polen que el aire transporta, en un momento dado.

El clima puede influir en los síntomas de alergia en primavera. Con frecuencia son mínimos en días lluviosos, nublados y sin viento, porque el polen no se desplaza en estas condiciones. En la Fig. 3 mostramos el recuento polínico realizado en Navarra con el Captador de pólenes (Fig. 4 y 5) ubicado en nuestra comunidad El clima caluroso, seco y con viento, anuncia una mayor distribución del polen y con ello un incremento de la sintomatología.

 

 

Tratamiento de la Polinosis

Para reducir los síntomas, una vez se producen, algunos consejos o medidas de prevención ambiental son útiles, como el utilizar gafas de sol, no pasear por el campo los días ventosos, protegerse para cortar el césped, etc. No obstante, la evitación de polen en primavera es prácticamente imposible.

Una vez realizado el diagnóstico, tras una historia clínica detallada y las pruebas complementarias de alergia (pruebas cutáneas o Prick con diferentes alergenos y/o pruebas de laboratorio), además de las medidas de prevención ambiental, pueden utilizarse fármacos que reducen los síntomas: antihistamínicos, que controlan el picor y los estornudos, antiinflamatorios o corticoesteroides tópicos inhalados, que reducen la obstrucción e inflamación nasal, colirios, que alivian el prurito y el enrojecimiento ocular, broncodilatadores, que alivian la tos y los ruidos torácicos y antiinflamatorios como corticoesteroides y antileucotrienos, que disminuyen la sintomatología bronquial. Simultáneamente al tratamiento farmacológico o de alivio de síntomas, existe la inmunoterapia o tratamiento con vacunas.

Si el alergeno es identificado, en muchos casos de alergia respiratoria la inmunoterapia o vacuna, es efectiva.Consiste en la administración, de forma progresiva, ya sea vía subcutánea o sublingual, del alérgeno que produce síntomas, hasta inducir una tolerancia en el organismo. Su efectividad en muchos de los casos de alergia respiratoria está demostrada y en el momento actual es indiscutible.

El tiempo destinado a alcanzar la dosis eficaz en inmunoterapia subcutánea ha sido reducido a más de la mitad con las últimas pautas, pautas tan seguras y eficaces o más incluso, que las clásicas, en las que se tardaba entre 13 y 17 semanas en alcanzar la dosis eficaz. Hoy en 4 semanas alcanzamos la dosis eficaz, mediante la llamada pauta Cluster o agrupada. La modalidad terapéutica en gotas sublinguales, de administración domiciliaria, también ha supuesto un avance. Su tolerancia es excelente, lo que ha permitido iniciar ensayos para tratar con esta modalidad de alergia a alimentos, tales como avellana, melocotón o huevo. Se han comercializado ya en 11 países vacunas en liofilizados orales (pastillas) para el tratamiento de la alergia a polen de gramíneas y estarán disponibles la próxima primavera en España.

Fármacos: Nuevos antiinflamatorios, diferentes de los corticoides, tal como los antileucotrienos y el Omalizumab o Anti-IgE, están ya en el mercado, este ultimo con indicación en los casos mas graves.

Investigación para mejorar el Diagnóstico y el Tratamiento

Los avances en el conocimiento de biología molecular e ingeniería genética, están permitiendo mejorar sobremanera el diagnóstico en alergia con la utilización de anticuerpos recombinantes. Su utilización en diagnósticos es ya un hecho. La RED Vegetalia, Red de Investigación de la que nuestro grupo forma parte y concebida para el estudio de enfermedades alérgicas producidas por alergenos vegetales (frutas y verduras) y pólenes, está trabajando en ese sentido.

Simultáneamente se está ensayando su aplicación en tratamiento. Es una realidad a día de hoy que el Diagnóstico por componentes puede revolucionar el tratamiento de las enfermedades alérgicas en general y de la polinosis en particular.