Cirugía menor en Atención Primaria

Sara Viadas Núñez. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria. CS Almozara. Natalia Formento Marín. Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria. HU Miguel Servet

Print Friendly, PDF & Email
¿Sabía que se puede realizar cirugía menor en su Centro de Salud? Este tipo de procedimientos ya se vienen realizando en numerosos Centros de Salud de todo Aragón.

La cirugía menor comprende aquellas actividades asistenciales y de apoyo, encaminadas a dar respuesta a una serie de procedimientos quirúrgicos sencillos y generalmente de corta duración, realizados sobre tejidos superficiales y/o estructuras fácilmente accesibles, bajo anestesia local o sin ella, que tienen bajo riesgo y tras los que no son esperables complicaciones postquirúrgicas significativas. Después de la realización del mismo, el usuario podrá ir a su domicilio.
En la práctica el tipo de lesiones que se abordan depende del equipo que las lleve a cabo, de su experiencia, de la infraestructura que dispongan, de los materiales… Los procedimientos que se pueden realizar en general incluyen:
• Desbridamiento de uña, base o pliegue de la uña.
• Uñas encarnadas.
• Reconstrucción de un desgarro del lóbulo del pabellón auricular.
• Abscesos.
• Forúnculos.
• Panadizos
• Lipomas.
• Lesiones cutáneas no sospechosas de malignidad (verrugas, papilomas, fibromas, nevus, queratosis, cuerno cutáneo, molusco contagioso, quiste epidermioide, angioma puntiforme…)

Procedimiento sanitario

El proceso consta de una serie de pasos. Entre ellos se encuentran la realización de la higiene quirúrgica (lavado de manos), colocación de guantes y campo quirúrgico estéril, administración de anestesia, ya sea tópica (cremas o sprays anestésicos), local (inyección subcutánea de anestesia) o por bloqueo nervioso (infiltración de anestesia en el trayecto de un nervio) y por último realizar una sutura si fuera necesario.
Como en todo procedimiento sanitario, existen una serie de contraindicaciones, entre las que se encuentran la alergia a anestésicos locales, alteraciones de la coagulación, diabetes mellitus mal controlada, cardiopatía isquémica grave, Insuficiencia hepática, renal, pulmonar o endocrina grave, déficit inmunitario, lesiones malignas…
El paciente no recibirá el alta hasta que se haya producido la cicatrización de la herida quirúrgica y se hayan resuelto las posibles complicaciones. Después del procedimiento se procederá al seguimiento. Éste se realizará en el centro de salud:
• Se deberán realizar curas de la herida quirúrgica. Se realizará una revisión de la herida tras 24-48 horas de la intervención. Tras la valoración de la herida, se decidirá la periodicidad de curas y la forma de realizarlas.
• Generalmente el dolor será poco intenso controlándose bien con paracetamol, ibuprofeno… En caso de un dolor mayor, se debería reevaluar la herida.
• No se debe utilizar antibiótico de forma rutinaria, por lo que es poco probable que se lo receten. Puede ser útil cuando haya alto riesgo de infección postoperatoria o actuación sobre zonas contaminada.
• Si se hubieren colocado drenajes (en el caso de la liberación de abscesos o en heridas con alto riesgo de infección o sangrado) se mantendrán mientras persista el exudado, realizando periódicamente los cambios que se precisen.
• Retirada de la sutura: el tiempo para efectuar la retirada de la sutura dependerá de diversos factores como las características de la zona anatómica, el espesor de la epidermis, el tipo de cierre o la tensión de la herida. También se tendrá en cuenta que a mayor tiempo de persistencia de la sutura mayor riesgo de reacción inflamatoria, con peor resultado estético. Por otro lado, la retirada precoz puede favorecer la reapertura o dehiscencia de la herida. En cualquier caso, se individualizará el tiempo de sutura.