Cómo superar el miedo al parto

Silvia Goldáraz Busto. Enfermera obstétrico ginecológica. Nº Colegiada 26/4381

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Se acerca el momento del parto y comienzan a nacer sentimientos como el miedo, la incertidumbre o el nerviosismo. Asaltan multitud de dudas y temores. Todo ello sobre un único deseo en común: que todo salga bien.

Estas emociones se dan más frecuentemente en primíparas. Entre los orígenes de dichos miedos están la tendencia a pensamientos negativos, el haber escuchado historias de experiencias negativas (muchas veces duras y traumáticas) de otras mujeres o la falta de conocimiento e información acerca del proceso de parto.

¿Cómo afecta el miedo al parto?

El miedo durante el parto está asociado con un mayor dolor durante el proceso, una prolongación del primer y segundo período del parto (dilatación y expulsivo) y un mayor sentimiento de insatisfacción. No sólo el miedo, sino la ansiedad y el estrés durante el parto aumentan el nivel de adrenalina y en consecuencia, disminuyen las contracciones uterinas.
Las mujeres que tienen más miedo recurren más a la anestesia epidural. Y se ha demostrado que está también implicado en el 7-22% de las cesáreas electivas por parte de la madre, sin justificación médica.

¿Cuáles son los temores más frecuentes?

• Miedo a un parto largo: “¿Cuánto dura?” Es la pregunta que todas se hacen y algo que puede perturbar durante las semanas previas. Es imposible de determinarlo, aunque la media de la fase de dilatación activa es de 8 horas en primíparas y 5 horas en multíparas.
• Miedo a una cesárea: La mayoría de mujeres optaría por la vía natural, por los riesgos que supone cualquier procedimiento quirúrgico. La posibilidad de acabar en una cesárea puede ir en contra de las expectativas que tiene de cara al parto y, obviamente, supone un añadido más en su nivel de estrés.
• Miedo al dolor en el parto: El miedo al sufrimiento, a no saber si se será capaz de soportar el dolor, a perder el control o a morir, son los miedos más fuertes y frecuentes que experimenta la mujer ante un parto. El dolor y el miedo pueden provocar tensión y bloqueo muscular, indefensión y pérdida de autoestima, afectando a la óptima evolución del proceso del parto.
• Miedo a que el bebé no esté bien: Es algo que preocupa más a primíparas. A pesar de ser una situación excepcional, el miedo a que surjan complicaciones durante el nacimiento es uno de los más recurrentes.
• Miedo al postparto: A las posibles consecuencias y complicaciones (por ejemplo, a una hemorragia postparto), a una recuperación lenta, al cansancio, a no ser capaz de poder atender al bebé como le gustaría…etc.

¿Cómo vencer el miedo al parto?

• “Información, pero de la buena”: La primera arma que puede tener una mujer para vencer su miedo, es conocer a fondo el proceso de parto en toda su dimensión. Saber qué es lo que va a suceder en cada etapa. Que sienta que tiene el control sobre sí misma y, además, que pueda contar con el apoyo total de su matrona, quien va a guiar, asesorar y resolver todas las dudas que se planteen. Por ello, las clases de preparación al parto son claves.
• “No me cuentes tu parto malo”: Tan importante como recurrir a una información de calidad es protegerse de las historias sobre malos partos de otras mujeres. La mayoría de partos se desarrollan sin ningún tipo de complicación, por lo que resulta vital mantener un buen control de pensamientos negativos.
• “De verdad, ¿duele tanto?”: Es fundamental no asociar dolor con sufrimiento. Las contracciones duelen, pero es un dolor que viene y va. Lo importante es saber y comprender para qué sirve ese dolor y de qué manera se afrontará. Además, gracias al torrente de endorfinas con poder analgésico que se desencadena en ese momento, se puede llegar a desconectar del mundo exterior y rendirse a la experiencia. Contar, también, que hay métodos no farmacológicos para poder gestionarlo y farmacológicos, como es la epidural.
• “Preparar cuerpo y mente”: Es importante aprender a relajarse, mediante la práctica de yoga prenatal, ejercicio físico u otras actividades que ayuden a controlar la respiración.
• “Quiero que me respeten”: En los últimos años se ha avanzado mucho en el parto respetado. Asimismo, la redacción de un “plan de parto” en el cual la mujer exprese sus preferencias, necesidades, deseos y expectativas, puede ser un elemento crucial para disminuir el umbral del miedo al parto.
• “Ser positiva y confiar en el equipo sanitario”: Conocer físicamente el lugar donde se va a dar a luz, los protocolos con los que se trabaja… puede ayudar a sentirse tranquila y aumentar la confianza.