En verano, protégete del calor


Sonia Dominguez Pascual. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Noáin

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El calor significa, para muchos, la llegada de vacaciones y la posibilidad de hacer más vida al aire libre. Pero en los últimos años las altas temperaturas se han vuelto más extremas y han ido apareciendo los efectos negativos de exponerse durante mucho tiempo al calor excesivo.

Según los datos del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad, en el verano de 2022 se registraron 4.700 muertes atribuibles al exceso de calor en España.

A nivel de la salud individual, las variaciones térmicas, pueden originar una respuesta fisiológica insuficiente, que ocasiona trastornos y alteraciones. Cuando esta variación es progresiva, la capacidad de adaptación es mayor, pero cuando se da de manera más brusca, no hay adaptación, y puede originar mayor alteración de la salud. Los impactos en salud pueden mostrar distinta gravedad y por ello es importante conocer los síntomas y saber cómo actuar.

  • Puede padecer agotamiento por calor y sentir:
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Mareo
  • Vómitos
  • Cansancio
  • Sudoración
  • Piel fría, pálida, húmeda
  • Pulso rápido y débil
  • Fiebre MENOR a 40ºC

En este caso debería actuar:

Bebiendo agua a sorbitos

Aplicando baños húmedos o bañándote con agua fría.

Aflojando la ropa.

Acudiendo a un lugar fresco.

Buscando atención sanitaria en caso de padecer enfermedades crónicas, tener vómitos o si los síntomas empeoran o duran más de 1 hora.

  • O podría padecer una insolación o golpe de calor y sentir:
  • Respiración y pulso fuerte y acelerado.
  • Piel caliente y enrojecida.
  • Puede no haber sudoración.
  • Puede haber convulsiones, cambios del comportamiento y alteración en el nivel de conciencia o desmayo.
  • Fiebre MAYOR a 40ºC.

En este otro caso debería pedir ayuda y consultarlo con un equipo sanitario o llamando al 112. Y mientras llega la ayuda debe permanecer en un lugar fresco, bajar la temperatura con paños fríos o baño de agua fría. No dé nada de beber.

Por otro lado, prevenir supone anticiparse a los efectos que puede ocasionar el calor excesivo sobre la salud, para ello:

  • Evite salir en las horas de más calor y hacer esfuerzos físicos (compras, limpieza, actividad física…)
  • Beba más agua, más a menudo y haga comidas ligeras.
  • Evite bebidas con cafeína, con alcohol o azucaradas.
  • Mójese o dúchese con agua fresca, use ventiladores o acuda a lugares frescos.
  • Use ropa ligera, crema solar, gafas de sol y sombrero.
  • No deje a ninguna persona o animal en un vehículo.
  • Cuide especialmente de la gente mayor, menores, embarazadas o personas con enfermedades crónicas.
  • Consulte en los Servicios de Salud si hay fiebre alta, confusión o pérdida de conocimiento.

Aunque es cierto que hay grupos que son más propensos a sufrir golpes de calor el riesgo está presente para todos. Y las consecuencias de un episodio de este tipo pueden ser muy graves.

Las autoridades advierten de que durante el verano hay que tener cuidado: el Sol es un buen aliado para nuestra salud, pero en exceso puede ser muy peligroso.