Hábitos bucales, ¿Qué riesgos tienen?

Dra. Carolina Arias Chavarria . Col. Nº 467 Clínica Íntegra. Estética y salud dental

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Los hábitos bucales pueden ser indudablemente causa primaria o secundaria de maloclusiones o deformaciones dentomaxilofaciales. Suelen considerarse reacciones corporales automáticas que pueden manifestarse en momentos de estrés, frustración, fatiga o aburrimiento. Así como aparecer por falta de atención, tensiones en el entorno familiar e inmadurez emocional.

Estos hábitos bucales son causa de presiones desequilibradas y dañinas ejercitadas sobre los rebordes maxilares inmaduros y sumamente maleables, así como de cambios potenciales en el posicionamiento de las piezas dentales y de la oclusión, que pueden volverse anormales si continúan los hábitos a largo plazo.

Succión Digital

La succión digital es uno de los hábitos bucales más comunes de los niños. Se puede observar de forma temprana durante el desarrollo fetal y neonatal, considerándose normal durante esta etapa de desarrollo. El problema se produce cuando este hábito se mantiene una vez iniciado el cambio de dentición. Se genera como una forma de satisfacer una necesidad en el niño, otorgándole seguridad. Este hábito prolongado en el tiempo, puede llegar a producir alteraciones en el desarrollo de los maxilares y de los dientes, lo que se conoce como “anomalías dentomaxilares”. La severidad de esta anomalía va a depender de la frecuencia (cuantas veces al día succiona el dedo), la intensidad d la succión, el tiempo que dura (minutos u horas) y además de la posición del dedo dentro de la boca.

Algunas características que se pueden observar en niños con succión digital son: Mordida abierta, los incisivos centrales se van hacia adelante, se puede alterar la posición de los incisivos inferiores, pueden observarse mordidas cruzadas, paladar profundo, alteraciones en el crecimiento del maxilar y esqueletales. También se pueden producir en los dedos, deformaciones e infecciones por hongos, problemas de leguaje, etc.

Hábitos labiales

También conocido como queilofagía, la succión del labio ya sea superior e inferior produce desplazamiento hacia atrás de los dientes incisivos correspondientes afectando también a los incisivos opuestos que se van hacia adelante. Los labios se notan siempre marcados, flácidos, con enrojecimiento y resequedad.

Proyección lingual

Produce mordidas abiertas, desplazamiento de incisivos hacia adelante y del labio superior y lengua agrandada.

Respiración Bucal

Se caracteriza por respirar continuamente por la boca, se puede clasificar en tres categorías:

  • Por obstrucción: cuando existe dificultad para inhalar y exhalar aire a través de los conductos nasales.
  • Por hábito: cuando se hace por costumbre aunque no existan obstrucciones.
  • Por anatomía: por incompetencia labial, cuando los labios son anatómicamente cortos para producir sellado.

Independientemente de la causa, la Respiración bucal produce serias alteraciones en el aparato estomatognático que afectan al niño tanto la salud, la estética, la funcional, como psíquicamente.

Onicofagia

También conocida como mordedura de uñas, es un hábito antihigiénico que produce desgaste de las piezas dentales o gastroenteritis.

Tratamiento de los hábitos bucales

El éxito del tratamiento radica en la detección temprana del hábito bucal, por ello si su hijo presenta alguno de ellos es recomendable acudir a su dentista para que evalue y determine el plan de tratamiento a seguir, en algunos casos es necesario la intervención de un equipo multidisciplinar.

La indicación del tratamiento y el momento de iniciarlo va a depender de la edad del niño y su capacidad de cooperación, de la severidad del hábito y del daño que esté produciendo.