¿Problemas para dormir? La clave podría estar en tu ferritina
Si a menudo te encuentras dando vueltas en la cama, luchando por conciliar el sueño o te despiertas varias veces durante la noche, la causa podría no ser solo el estrés o una mala higiene del sueño. Cada vez más estudios apuntan a una relación sorprendente y poco conocida: la conexión entre la ferritina y la calidad de tu descanso.
La ferritina no es hierro en sí mismo, sino la proteína encargada de almacenar el hierro en el cuerpo. Piensa en ella como el «banco de hierro» de tu organismo. Cuando los niveles de hierro en la sangre son bajos, el cuerpo recurre a estas reservas para satisfacer sus necesidades. La ferritina es, por lo tanto, un indicador crucial de las reservas de hierro de tu cuerpo.
La deficiencia de hierro, o ferritina baja, es una de las carencias nutricionales más comunes en el mundo, especialmente en mujeres y niños. Aunque a menudo se asocia con síntomas como fatiga, palidez y caída del cabello, su impacto en el sueño es un área de creciente interés científico.
La conexión más clara y estudiada es con el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI). Este trastorno se caracteriza por una necesidad incontrolable de mover las piernas, acompañada de sensaciones desagradables como hormigueo, picazón o dolor. Los síntomas empeoran en reposo y por la noche, lo que fragmenta el sueño y provoca un descanso no reparador. Numerosas investigaciones han demostrado que los niveles bajos de ferritina son un factor de riesgo significativo para el desarrollo del SPI. De hecho, en muchos casos, suplementar con hierro a pacientes con SPI y niveles de ferritina por debajo de 75 µg/L puede aliviar los síntomas y mejorar drásticamente la calidad del sueño.
Pero el impacto no se limita al SPI. La falta de hierro también se ha relacionado con insomnio, despertares nocturnos, somnolencia diurna.
Aunque los mecanismos exactos aún se investigan, se cree que el hierro desempeña un papel crucial en la producción de neurotransmisores como la dopamina, que regula el movimiento y el sueño. Una deficiencia podría alterar este delicado equilibrio, afectando el ciclo de sueño-vigilia.
Si sospechas que la ferritina podría estar detrás de tus problemas de sueño, lo primero y más importante es consultar a un médico. Un simple análisis de sangre puede medir tus niveles de ferritina y darte una respuesta clara.
Si los resultados confirman una deficiencia, el tratamiento suele implicar cambios en la dieta y suplementos con hierro.
En resumen, la ferritina no es solo un número en tu análisis de sangre; es un actor clave en la compleja coreografía del sueño. Prestar atención a sus niveles puede ser el primer paso para descifrar el misterio de por qué no estás durmiendo bien y, finalmente, encontrar el camino hacia un descanso reparador.
AUTORAS:
Tamara Montesinos Escartín. Enfermera Familiar y Comunitaria. CS. Valdespartera-Montecanal.
Laura Frac LoSantos. Enfermera Familiar y Comunitaria, CS. Valdespartera-Montecanal.


