La mola hidatiforme o embarazo molar: tipos, síntomas, diagnóstico, tratamiento, pronóstico y fertilidad tras una mola


Isabel Fernández Gracia. Facultativa Especialista de Ginecología y Obstetricia. Hospital de Barbastro. Huesca

Print Friendly, PDF & Email

¿Qué es una mola hidatiforme?

Un embarazo molar, también conocido como mola hidatiforme, es una condición poco común donde un óvulo fecundado de forma anormal resulta en un crecimiento patológico de tejido placentario en el interior del útero.

¿Cuántos tipos de mola hidatiforme existen?

-Mola hidatiforme completa: se produce cuando un óvulo vacío es fecundado por un espermatozoide que duplica su material genético, resultando en un cariotipo diploide (46 XX), con cromosomas exclusivamente de origen paterno.

-Mola hidatiforme parcial: se produce por la fertilización de un óvulo normal por dos espermatozoides. Prácticamente siempre son triploides (69 XXY), con dos cromosomas paternos y uno materno.

¿Qué síntomas aparecen en un embarazo molar?

Los síntomas de la gestación molar incluyen: sangrado vaginal anormal en el primer trimestre de la gestación; náuseas y vómitos intensos; expulsión de tejido que recuerda a pellejos de uva; tamaño uterino mayor de lo esperado para la edad gestacional; o clínica de hipertiroidismo por la homología entre la TSH y la hormona del embarazo (ß-HCG).

¿Cómo se diagnostica una mola hidatiforme?

Si bien el diagnóstico definitivo de una mola hidatiforme se basa en el examen anatomopatológico del contenido uterino, puede sospecharse mediante la realización de una ecografía transvaginal. En la ecografía se pueden objetivar quistes ováricos; la característica imagen en “tormenta de nieve” sin desarrollo fetal; o una imagen heterogénea correspondiente al tejido placentario anómalo con la imagen concomitante de embrión, en el caso de molas parciales.

Otras exploraciones complementarias incluyen la determinación de la hormona del embarazo (ß-HCG), que se muestra anormalmente elevada para la edad gestacional, o exámenes de función tiroidea.

¿Cómo se trata una mola hidatiforme?

El tratamiento habitual de una mola hidatiforme consiste en la dilatación y legrado evacuador del contenido uterino. Después es importante el control seriado de la hormona ß-HCG hasta que sus valores vuelvan a la normalidad, a fin de comprobar que el tumor no se ha extendido a otras localizaciones.

Pronóstico y fertilidad tras una mola

En torno al 15% de las molas pueden convertirse en malignas, creciendo e invadiendo otras regiones del cuerpo. Las molas completas pueden transformarse en coriocarcinoma, es decir, en un tumor agresivo de la placenta, que debe ser tratado con quimioterapia.

Se recomienda esperar entre 6 meses y 1 año para buscar nuevo embarazo. Durante este tiempo se recomienda el uso de anticonceptivos orales. Se debe informar que las mujeres que han padecido un embarazo molar, tienen un riesgo mucho más elevado con respecto a la población general (1-2%) de sufrir otro.

AUTORA:

Isabel Fernández Gracia. Facultativa Especialista de Ginecología y Obstetricia. Hospital de Barbastro. Huesca