La sexualidad en el postparto

María Begoña Moreno-Dueñas. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. H. U. Virgen del Rocío. Sevilla. Ana María Gómez Abero. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Complejo Hospitalario de Navarra. Marta Rodríguez-Villalón. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Hospital Regional de Málaga. Désirée Díaz-Jiménez. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. H. U. Virgen del Rocío. Sevilla

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La sexualidad es entendida como una capacidad que proporciona placer y bienestar. A lo largo del embarazo se producen muchos e importantes cambios en la pareja que pueden afectar a muchos aspectos de su relación, entre ellos la esfera sexual. Asimismo, después del parto la actividad sexual suele verse reducida por diversos factores (físicos, psicológicos, sociales, etc.).

Durante el puerperio el estado hormonal es comparable a un hipogonadismo, con disminución de estrógenos y liberación de prolactina. Este estado influye negativamente en el deseo sexual y el estado emocional de la mujer. La respuesta sexual se va recuperando poco a poco, y a los tres meses la capacidad orgásmica puede ser igual o algo superior a la que existía, habiendo reanudado la mayoría de las mujeres las relaciones coitales.

Factores físicos de la vida sexual tras el embarazo

Entre los factores físicos que afectan al reinicio de la vida sexual tras el embarazo y el parto se suelen destacar las lesiones perineales (por desgarros o episiotomías), las cicatrices abdominales (después de cesáreas), las hemorroides, los entuertos…en todos los casos existe dolor o molestias que hacen más difícil el reinicio de las relaciones sexuales. Del mismo modo, cualquier alteración en el suelo pélvico que afecte a la fuerza, resistencia o flexibilidad del mismo puede ocasionar disfunción (prolapsos genitales, incontinencia urinaria, fecal o de gases) e interferir en la respuesta sexual de la mujer.
El miedo al dolor y la penetración, junto con el temor a que el cuerpo no se haya recuperado, son muy comunes. La falta de estrógenos disminuye la lubricación genital y facilita la dispareunia y la coitorragia. Pero en multitud de ocasiones, y a pesar de que la mujer se encuentre preparada físicamente, no se reanudan las relaciones por múltiples factores psicosociales.
El postparto es un momento muy intenso emocionalmente en el que se mezclan muchos sentimientos: alegría, ansiedad, inseguridad y tristeza, que en algunos casos desencadenan un cuadro de depresión postparto. Por otra parte, toda la atención y el interés de la madre están centrados en su bebé y suele mostrar indiferencia por todas aquellas actividades que no son estrictamente necesarias, como las relaciones sexuales.

Fuente de conflictos en la pareja

La autoestima y la autopercepción se ven afectados en la mayoría de los casos, ya que la mujer siente que su cuerpo ha perdido su erotismo. También le preocupa su desempeño sexual; aparecen dudas sobre si su vida sexual será similar a la que tenían antes del embarazo (si podrán recibir penetraciones, si podrán alcanzar el orgasmo, etc.), o si su pareja podrá sentir la misma satisfacción.
La carga de las tareas domésticas, el cuidado de otros hijos o personas a cargo, la actividad laboral, la disminución del tiempo para el descanso y el autocuidado son fuente de conflictos en la pareja que deben ser abordados adecuadamente por ambos. También algunos padres pueden sentirse desplazados por el bebé. En definitiva, la relación de pareja cambia y ambos tienen que ser conscientes de dicho cambio y flexibles para mejorar la convivencia. Compartir las responsabilidades familiares proporciona más complicidad y propicia el acercamiento de los dos.
Lo ideal sería que el reinicio de las relaciones se produzca cuando los dos miembros de la pareja se encuentren preparados y no por la percepción de necesidad de satisfacer al otro. Por eso es muy importante que ambos vayan expresando lo que sienten.
El comienzo puede hacerse de manera progresiva y lenta, con calma. Puede ser útil que sea la mujer quien dirija la penetración para detener la relación si sufre dolor. O realizar nuevas prácticas sin penetración. Las nuevas relaciones pueden no ser iguales, pero podrán ser igual de placenteras.
Se puede concluir que tanto los factores físicos como los psicosociales influyen en el área sexual de la relación de pareja. Es muy importante la normalización de todos estos aspectos y no considerarlos un tema que no se aborda.

Recomendaciones

Por todas estas razones, es la matrona, en la consulta que realiza a la puérpera en el postparto, quien mejor puede abordar el tema sexual, ya que en muchas ocasiones la pareja no lo demanda por vergüenza. Se pueden dar unas nociones generales dejando abierta la posibilidad de que la pareja consulte ante miedos, sentimientos o dificultades que aparezcan.