Me operan por laparoscopia, ¿en qué consiste la cirugía abdominal laparoscópica?

Melody García Domínguez, Antonio García Domínguez, Lara Aparicio Juez, Paula Omedas Bonafonte, Carmen Jimeno Griñó, Alejandra Utrilla Fornals, Francisco Javier García Alarcón, María Marín Ibáñez, Mariella Olivari Montoya, María José Anoro Casbas e Issa Talal El-Abur

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La cirugía laparoscópica consiste en un abordaje quirúrgico mínimamente invasivo. Se accede al abdomen a través de varias incisiones (denominadas puertos) en las cuales se coloca un trócar (instrumento tubular). Este trócar puede ser de varios tamaños: 5, 10, 11, 12 o 15 milímetros. En la cirugía abierta convencional, se accede al abdomen a través de una única incisión, como por ejemplo a través de una laparotomía media.

A través de los trócares se introducen instrumentos quirúrgicos especiales diseñados para un abordaje laparoscópico de la patología. Estos instrumentos alargados permiten alcanzar las estructuras anatómicas intraabdominales, y en la punta poseen una tijera, una pinza, un disector, etc. Además, por uno de los trócares se introduce una cámara, que muestra la imagen en un monitor de vídeo de alta resolución, por lo tanto, tanto el cirujano principal como el cirujano ayudante pueden observar el interior del abdomen del paciente.
Para poder iniciar la cirugía se insufla gas (dióxido de carbono) en el abdomen a través de uno de los trócares. Con esto conseguimos aumentar el espacio de trabajo al distender el abdomen, y que el cirujano obtenga una buena visibilidad de las vísceras abdominales. De esta forma conseguimos que el cirujano pueda llevar a cabo la misma intervención quirúrgica que realizaría en cirugía abierta, pero a través de pequeñas incisiones abdominales.
Este tipo de abordaje ha tenido una gran aceptación por parte de los cirujanos y de los enfermos, ya que presenta importantes ventajas con respecto a la cirugía convencional. Por ello, hoy en día es el gold standard para el tratamiento de determinadas patologías, como la colelitiasis o colecistitis, en las cuales la colecistectomía laparoscópica es la técnica de elección. Actualmente, casi todas las operaciones abdominales tienen la posibilidad de desarrollarse por vía mínimamente invasiva. Se ha demostrado que la cirugía laparoscópica es igual de segura que la cirugía tradicional abierta. Sin embargo, existen ciertos inconvenientes, como un tiempo quirúrgico más prolongado y una curva de aprendizaje para el cirujano más larga e intensa, ya que es una técnica que requiere una mayor habilidad. Además, el coste es superior, ya que algunos instrumentos laparoscópicos son más costosos que los que se utilizan en cirugía abierta.

Ventajas de la cirugía laparoscópica

• Mejor visualización de toda la cavidad abdominal con magnificación de las imágenes.
• Manipulación visceral más cuidadosa. Menor manipulación intestinal, lo que favorece una recuperación más rápida del tránsito intestinal.
• Menor pérdida sanguínea.
• Pequeñas incisiones que ocasionan menor dolor postoperatorio, y por consiguiente, una recuperación postoperatoria más rápida.
• Importante efecto estético y menos complicaciones de la herida quirúrgica (infección de herida o eventración).
• Menor estancia hospitalaria.
• Rápida reactivación de las actividades laborales.

Hoy en día, la cirugía mínimamente invasiva ha dado un paso más, con la implantación de la cirugía robótica. Los robots quirúrgicos, cada vez más sofisticados, tienen un alto potencial para mejorar la precisión y la capacidad de los cirujanos frente a las intervenciones quirúrgicas, convirtiéndose en el paradigma de la cirugía de nuestra era y del futuro. Sin embargo, todavía no está disponible en todos los centros hospitalarios, ya que requiere una formación específica por parte de los cirujanos y un alto coste sanitario. Por ello, desde un punto de vista práctico y realista, la innovación de la cirugía robótica vendrá de la mano de la minimización de los costes y de la optimización del tiempo de preparación y de la cirugía.

AUTORES

Melody García Domínguez. MIR Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital San Jorge. Huesca
Antonio García Domínguez. MIR Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario Severo Ochoa. Leganés. Madrid
Lara Aparicio Juez. MIR Servicio Urología. Hospital San Jorge. Huesca
Paula Omedas Bonafonte. MIR Servicio Medicina Intensiva. Hospital San Jorge. Huesca
Carmen Jimeno Griñó. MIR Servicio Medicina Interna. Hospital San Jorge. Huesca
Alejandra Utrilla Fornals. MIR Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital San Jorge. Huesca
Francisco Javier García Alarcón. Médico de Servicio de Urología. Hospital San Jorge. Huesca
María Marín Ibáñez. Enfermera del Servicio Medicina Intensiva. Hospital San Jorge. Huesca
Mariella Olivari Montoya. Enfermera del Servicio de Especialidades Médicas. Hospital San Jorge. Huesca
María José Anoro Casbas. Supervisora de Enfermería del Servicio de Especialidades Médicas. Hospital San Jorge. Huesca
Issa Talal El-Abur. Médico FEA Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Royo Villanova. Zaragoza