Método buteyko: asma bronquial

Janko Calvo Gil. Fisioterapeuta. Hospital Reina Sofía de Tudela

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El asma es una enfermedad que se caracteriza por hiperreactividad bronquial y obstrucción parcialmente reversible de las vías aéreas.

Un grupo importante de estos pacientes tiene dificultades en el control de los síntomas y padece exacerbaciones frecuentes. En la última década, se han incorporado técnicas de fisioterapia respiratoria como tratamiento complementario al farmacológico; obteniendo unas mejorías importantes en la reducción de los síntomas y mejoría en la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué tipo de ejercicios respiratorios puedo hacer?

Los ejercicios respiratorios más utilizados en los pacientes con asma son: método Buteyko, la reeducación respiratoria del patrón diafragmático, método Papworth y la respiración Pranayama (utilizada en yoga).

¿Cuándo realizo estos ejercicios?

Es importante que estas técnicas sean aprendidas en las fases estables de la enfermedad, donde los síntomas son menos relevantes y críticos. Y siempre cumpliendo el tratamiento farmacológico prescrito por el médico.

¿Qué es el método Buteyko?

Es un ejercicio de reeducación respiratoria indicado para pacientes con asma leve y moderada en fase estable. Esta técnica busca aumentar los niveles de CO2 sanguíneos; lo que provoca la relajación la musculatura lisa presente en las vías aéreas respiratorias, disminuyendo la broncoconstricción.
¿Cuáles son los objetivos de esta técnica?
Mejorar la calidad de vida del paciente, disminuir los síntomas asmáticos (sensación de ahogo, opresión torácica, etc.) y la sensación de disfunción respiratoria, recuperar el control y el ritmo respiratorio. Disminuir la necesidad del uso de medicación inhalada y mejorar el ámbito emocional del paciente (ansiedad y depresión).

¿Cómo se hace esta técnica?

1º Paso: Realizar un ejercicio para medir la apnea teleespiratoria que es capaz de mantener (tiempo sin coger aire).
El paciente se coloca sentado en una silla y respira por la nariz (realizar si es necesario una limpieza de vías aéreas superiores).
Al final de una espiración (después de soltar todo el aire) debe realizar una apnea (un tiempo sin coger aire) hasta cuando empiece a notar los primeros síntomas de ahogo, que volvemos a inspirar (coger aire).
Observar el tiempo que somos capaces de mantener la apnea; ya que ese tiempo nos sirve de orientación para realizar la técnica y para valorar la evolución.

2º Paso: Una vez que conocemos el tiempo que somos capaces de mantener sin respirar, realizamos la técnica:
a) El paciente se coloca sentado en silla y hace la respiración por la nariz (boca cerrada) durante toda la técnica.
b) Al final de una espiración de reposo (después de soltar el aire) debe realizar una apnea.
c) Cuando empiece a notar los primeros síntomas de ´´sensación de ahogo“ deberá inspirar (coger el aire por la nariz) tres veces de forma muy profunda (mayor volumen).
d) Después realizar una respiración normal de reposo durante 30 segundos.

¿Cuánto tiempo?

Se recomienda realizar al menos 20 minutos al día (Incorporándolos a la rutina diaria).

¿Qué consideraciones debemos tener en cuenta?

• La respiración debe realizarse siempre por la nariz (boca cerrada).
• Importante mantener la apnea (tiempo sin coger aire) hasta notar la sensación de ahogo. Si no la llega a notar, es ineficaz.
• A medida que vamos integrando la técnica, aplicar este tipo de respiración durante las actividades de la vida diaria.
• Realizar la técnica pasadas 2 horas post ingesta.
• Conforme vaya aumentando la tolerancia, podemos hacer modificaciones: Ir aumentando el tiempo de la apnea, tapar un orificio nasal y respirar sólo por uno, etc.

¿Quién no puede hacer esta técnica?

Personas asmáticas que tenga otras patologías asociadas como: enfermedades cardiacas, hipertensión arterial, migrañas y ataques de pánico. Y en caso de duda, buscar la ayuda de un fisioterapeuta respiratorio formado.