Mi bebé tiene fimosis ¿qué debo hacer?


Amaia Arrizabalaga Solano, Marta Burbano Herráiz, Inés Giménez Andreu, Ana Aldaz Acín, Mónica Sanz del Pozo y María Jesús Gil Sanz

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La fimosis es una patología que consiste en el estrangulamiento del orificio del prepucio que impide que se retraiga por encima de la punta del pene. Al nacer, el prepucio puede retraerse en el 4% de los varones y en el 42% de los neonatos ni siquiera se puede visualizar la punta del glande. Al final del primer año de vida, la retracción del prepucio por detrás de la corona glandular es posible en aproximadamente el 50% de los niños y este porcentaje aumenta hasta el 89% a los tres años.

Es importante saber que la dificultad para la retracción del prepucio puede ser una fase fisiológica que no requiere tratamiento en ausencia de síntomas, como erecciones dolorosas o balanitis.

El prepucio no debe retraerse para su limpieza hasta que ésta pueda realizarse con facilidad. Es importante recalcar a los padres/cuidadores que la retracción forzada de un prepucio estrecho puede causar la formación de cicatrices que den lugar a una fimosis patológica secundaria. La fimosis fisiológica y las adherencias no necesitan tratamiento, a menos que existan anomalías urogenitales acompañantes.

Tratamiento conservador con corticoesteroideos tópicos

El tratamiento conservador de la fimosis con corticoesteroides tópicos (pomada o crema) tiene una elevada tasa de éxito, pero puede considerarse el tratamiento quirúrgico si así lo prefieren los cuidadores o los pacientes. Los corticoides se administran dos veces al día en crema o pomada durante un periodo de 4-8 semanas, con una tasa de éxito superior al 80%.

La eficacia de los corticosteroides tópicos depende de la aplicación correcta de los mismos, que debe ser directa sobre el anillo estrecho bajo una retracción suave. Del mismo modo, una vez finalizado el tratamiento con corticosteroides, debe evitarse la reaparición continuando con la retracción diaria del prepucio.

Intervención quirúrgica de la fimosis

Las indicaciones médicas para la intervención quirúrgica de la fimosis son la balanopostitis recurrente o la fimosis sintomática resistente al tratamiento. El simple abombamiento del prepucio durante la micción no es una indicación quirúrgica en sí misma, aunque se deben individualizar todos los casos y tener en cuenta las preferencias de los cuidadores y el paciente, si este tiene edad para expresar su opinión.

En estos casos se realiza la circuncisión, una intervención menor, que en adultos puede realizarse con anestesia local y que consiste en la extirpación de la piel del prepucio redundante que no puede retraerse. Tras extirparla, se realiza una sutura con puntos reabsorbibles entre la piel y la mucosa inferior al surco balano-prepucial. Estos puntos se caen solos y no es necesario retirarlos.

La circuncisión está contraindicada en infección aguda local, anomalías congénitas del pene, como hipospadias, penes enterrados, epispadias o curvaturas congénitas, ya que puede ser necesario utilizar el prepucio para realizar una cirugía reconstructiva en el futuro.

AUTORES:

Amaia Arrizabalaga Solano, Marta Burbano Herráiz, Inés Giménez Andreu, Ana Aldaz Acín. Residentes de Urología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza

Mónica Sanz del Pozo. Tutora de residentes de Urología. Adjunta de Urología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza

María Jesús Gil Sanz. Jefa del servicio de Urología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza