Padezco de fascitis plantar, ¿tiene solución?

Jon Marti Ayerdi. FEA Cirugía Ortopédica y Traumatología. Complejo Hospitalario de Navarra. Carlos Sanz García. MIR Cirugía Ortopédica y Traumatología. Complejo Hospitalario de Navarra

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La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en el talón que se produce por inflamación de la fascia plantar, un tejido fibroso que recubre la planta del pie. Pese a que antes era más frecuente en mujeres entre 40 y 60 años, hoy en día debido al cambio de actividad se puede producir a cualquier edad.

El dolor suele ser agudo y bien localizado, puede ser quemante o punzante y habitualmente es a primera hora de la mañana o cuando uno empieza a caminar. Los pacientes lo describen como si pisaran cristales. El dolor puede aparecer también si el día anterior anduvo mucho o a última hora del día y de forma progresiva tras permanecer mucho de pie.

Hay muchas causas como realizar una caminata larga, estar de pie mucho tiempo…, un cambio de calzado…
Los factores de riesgo que más se relacionan con la fascitis y que hay que evitar o tratar son:
El sobrepeso
Traumatismo o estrés repetitivo
Contractura muscular
Pie cavo o plano
El diagnóstico es básicamente clínico ya que la radiografía suele ser negativa. Los últimos estudios científicos dicen que el espolón no es útil en el diagnóstico ya que se encuentra también en la población sana.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento es importante decir que alrededor del 95% de las personas mejoran al año independientemente del tratamiento.
Inicialmente el tratamiento consiste en el reposo relativo, calzado cómodo y almohadillado y en la pérdida de peso. Se pueden tomar antiinflamatorios en función del dolor.
Otra medida fundamental para prevenir y/o mejorar este problema es la realización de ejercicios de estiramiento de la fascia plantar y del tendón de Aquiles. El hielo después del ejercicio puede ayudar a aliviar el dolor y desinflamar la zona.
Si no hay mejoría con todo el tratamiento previo, se puede tratar mediante infiltraciones, tratamiento rehabilitador, ondas de choque…y en última instancia la cirugía.
Es importante recordar que es un proceso a veces largo pero que en la mayoría de las ocasiones es favorable. El proceso pude durar 10-12 meses por lo que es fundamental la paciencia, el buen calzado y la realización de ejercicios de estiramientos.