¿Por qué me levanto por las noches tantas veces a orinar?


Lydia García Fuentes, Laura Almenara Michelena, Itziar Muelas Rivas, Alba Herranz García, Cristina Nicolau Cano y Jaime Monllau Espuis

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La nocturia es un síntoma urinario que se caracteriza por tener que despertarse una o varias veces durante la noche para ir al baño. Este hecho fragmenta el descanso y repercute de forma directa en la calidad del sueño y en el rendimiento durante el día.

En personas mayores, además, levantarse repetidamente aumenta el riesgo de caídas y fracturas, lo que se asocia a una mayor morbilidad e incluso mortalidad. En población más joven, la alteración crónica del sueño puede relacionarse con cansancio persistente, irritabilidad y mayor frecuencia de síntomas depresivos.

Síntomas

El rasgo principal es la presencia de micciones nocturnas repetidas. Tras cada episodio puede aparecer dificultad para volver a dormirse, lo que favorece:
• Sueño poco reparador.
• Somnolencia o fatiga diurna.
• Problemas de concentración y cambios en el estado de ánimo.
La gravedad no depende solo del número de veces que el paciente se levanta, sino también del impacto que esto tiene en su vida cotidiana.

Causas

La nocturia suele ser la manifestación de otros problemas médicos o hábitos. Entre los más habituales destacan:
• Enfermedades sistémicas como diabetes mellitus o insuficiencia cardiaca.
• Patología prostática u otros trastornos del tracto urinario inferior.
• Tratamientos farmacológicos, especialmente diuréticos o algunos antihipertensivos como los antagonistas del calcio.
• Ingesta elevada de líquidos por la tarde-noche, en particular bebidas con cafeína o alcohol.

En muchos pacientes pueden coexistir varios factores al mismo tiempo.

Diagnóstico

La base del estudio es una anamnesis detallada. El urólogo valorará:

• Medicación habitual.
• Antecedentes médicos relevantes.
• Cantidad y horario de la ingesta de líquidos.
• Presencia de otros síntomas urinarios.

Con frecuencia se recomienda completar un diario miccional durante al menos tres días. En él se registran los volúmenes ingeridos, las horas de cada micción, las veces que el paciente se levanta por la noche y cualquier circunstancia llamativa. Esta herramienta es fundamental para orientar la causa y decidir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

El primer paso suele consistir en medidas conservadoras y cambios en el estilo de vida. Entre las recomendaciones más útiles se encuentran:
• Reducir la ingesta de líquidos en las 2–3 horas previas al sueño, especialmente alcohol y cafeína.
• Orinar justo antes de acostarse.
• Moderar el consumo de sal.
• Fomentar el ejercicio regular y la pérdida de peso si existe sobrepeso u obesidad.
• En personas mayores, facilitar el acceso seguro al baño (iluminación adecuada, retirada de obstáculos).

Si tras un periodo razonable —habitualmente alrededor de tres meses— no se obtiene mejoría suficiente, o cuando la situación lo requiere desde el inicio, puede plantearse tratamiento farmacológico dirigido a la causa concreta.

 

AUTORES

 Lydia García Fuentes. MIR Servicio Urología.

Laura Almenara Michelena. MIR Servicio Digestivo.

Itziar Muelas Rivas. MIR Servicio Dermatología.

Alba Herranz García. MIR de Psiquiatría.

Cristina Nicolau Cano. MIR Servicio Medicina Preventiva.

Jaime Monllau Espuis. MIR Servicio Urología.

Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza