Prueba de esfuerzo en unidades coronarias


Íñigo Esquíroz Lizaur, Itziar Andradas Eraso y María Belén Remón Alfaro. Fisioterapeutas de Clínica Ubarmin.

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La prueba de esfuerzo consiste en un ejercicio físico progresivo, controlado y cuantificable con el que se estudian respuestas del aparato cardiovascular en una situación de esfuerzo.

El equipo está formado por:

  • Cicloergómetro o una cinta sin fin.
  • El electrocardiógrafo.
  • Un analizador de los gases.

Sirve para:

  • Establecer el diagnóstico y/o pronóstico de cardiopatía isquémica, miocardiopatías, valvulopatías, insuficiencia cardíaca, etc.
  • Valoración de patologías extra cardiacas como la hipertensión pulmonar, asma inducido por esfuerzo físico, etc.
  • Valora la capacidad funcional del individuo.

Contraindicaciones de la prueba de esfuerzo

  • Infarto agudo de miocardio (antes de 7a 10 días).
  • Angina inestable o prolongada.
  • Miocarditis aguda.
  • Arritmias graves.
  • Estenosis aórtica grave sintomática.
  • HTA mayor de 230/130 mmHg.
  • Bloqueo auriculo-ventricular de 2o y 3er grado.
  • Infecciones agudas.
  • Hipertiroidismo
  • Anemia importante.
  • Embolismo reciente.
  • Tromboflebitis aguda.

Las pruebas de esfuerzo están basadas en protocolos de los cuales, el de Bruce, es el más utilizado (7 fases de 3 minutos cada una donde se aumenta la velocidad y la pendiente).

Con los datos obtenidos se calcula el VO2max, que representa la capacidad máxima del cuerpo para transportar y utilizar oxígeno durante el ejercicio físico. Y el MET que representa el consumo de oxígeno en una persona en reposo (1 MET= 3,5ml/kg/min)

El tratamiento de fisioterapia en Unidad Coronaria consta de 3 fases:

Fase I. Hospitalización (7-12 días aproximadamente):

Objetivos:

  • Prevenir las consecuencias físicas y psicológicas de la inmovilización.
  • Conseguir un nivel de actividad de 3-5 METs.
  • Conseguir marcha autónoma.

Tratamiento de fisioterapia:

  • Respiraciones diafragmáticas.
  • Tratamiento postural.
  • Técnicas de relajación (Schulz y Jacobson)
  • Ejercicios dinámicos progresivos hasta alcanzar la bipedestación y la marcha.

Antes de pasar a la Fase II se realiza una prueba de esfuerzo submáxima del 80% de la frecuencia cardíaca máxima teórica, donde se determina la situación basal del paciente, se identifica a los pacientes de alto riesgo y se determina la intensidad del programa de rehabilitación cardíaca.

Fase II. Ambulatoria (3 meses aproximadamente):

Objetivo:

  • Recuperación de la capacidad funcional.
  • Conseguir 6-8 METs.

Tratamiento de fisioterapia:

  • Preparación al esfuerzo: estiramientos, ejercicios activos de EESS y EEII, etc.
  • Ejercicio aeróbico utilizando grandes masas musculares.

La intensidad del ejercicio viene dada por los resultados de la prueba de esfuerzo máxima. El primer mes trabajaríamos con una intensidad del 75% de nuestro VO2max o METs, el segundo mes trabajaríamos en el 85%.

Fase III. Mantenimiento (toda la vida)

Objetivo:

  • Mantenimiento funcional
  • Mantener entre 6-14 METs.

Tratamiento de fisioterapia:

  • Se mantienen los ejercicios de la Fase II, pero con mayor intensidad.
  • Sesiones grupales.
  • Plan de trabajo estructurado con calentamiento y enfriamiento.
  • Realizar prueba de esfuerzo si la situación clínica varía.

AUTORES

Íñigo Esquíroz Lizaur, Itziar Andradas Eraso y María Belén Remón Alfaro. Fisioterapeutas de Clínica Ubarmin.