¿Qué es el síndrome del latigazo cervical?

Anaïs Navarro Alonso, Sara Bermejo Sandín y Mariola Sola Díaz. Fisioterapeutas. Complejo Hospitalario de Navarra

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Los desplazamientos en coche son indispensables en nuestro día a día, pero las prisas, la falta de atención o las condiciones del terreno pueden ser causa de accidentes de tráfico.

La frecuencia de estos varía entre países y regiones, aunque la mayoría ocurren en la ciudad y a una velocidad de entre 10 y 25 km/h. Que el impacto no sea a gran velocidad o que el vehículo quede intacto, no implican que los ocupantes no sufran daños. En este artículo comentaremos una de las lesiones derivadas de estos accidentes y que afecta a la columna cervical: el síndrome del latigazo cervical.

El síndrome del latigazo cervical es el resultado de un mecanismo de hiperflexión seguido de hiperextensión que experimenta la columna cervical como reacción a la aceleración y deceleración que sufre el cuerpo en algunas ocasiones, frecuentemente en accidentes de tráfico con un choque lateral o trasero del vehículo. Otras causas que pueden provocar el mismo fenómeno son zarandeos violentos, juegos infantiles agresivos, colisiones en los autos de choque, zambullidas, etc.
En estas ocasiones, la inercia del choque hace que la cabeza y el cuello de la víctima queden inmóviles mientras que el cuerpo sigue la dirección del impacto, es decir el cuerpo de los afectados hace un movimiento parecido al de un látigo. Inmediatamente después de un impacto trasero, cuerpo y asiento son lanzados hacia delante en un primer momento, dando lugar a una reacción de hiperflexión e hiperextensión cervical de la columna ante la aceleración-deceleración a la que se ve sometida.
Además del propio impacto, existen una serie de factores que pueden condicionar esta lesión tales como las características antropométricas de los ocupantes (mayor riesgo a mayor altura, mayor edad, menor masa muscular y más frecuente en mujeres), la posición del ocupante dentro del coche (mayor riesgo en asientos delanteros), la posición de su cabeza y cuerpo (más lesivo si el ocupante tiene la cabeza rotada o inclinada) y la preparación para el impacto (peor si no lo ven venir), además de la posición del reposacabezas y el tipo de asiento del coche.

¿Qué síntomas produce?

Este mecanismo de latigazo afecta en el 50% de los casos a la región comprendida entre la cuarta y séptima vértebra cervical siendo esta última la más afectada (el 64’5% de los casos respecto al 20% en el resto).
A nivel cervical, se puede producir un esguince que puede provocar daños ligamentarios, discales, musculares y que pueden acompañarse de mareos, dificultad para tragar, pitidos en los oidos, etc. Debemos tener en cuenta que el desplazamiento también se produce más allá de las cervicales, por lo que es frecuente encontrar alteraciones a distancia tales como problemas lumbares entre otros.

Podemos clasificar la gravedad de estos sucesos según el grupo de trabajo de Quebec en:
• Grado 0: asintomático.
• Grado I: dolor cervical con espasmo muscular y sin signos físicos.
• Grado II: rigidez y dolor localizado.
• Grado III: a lo anterior se le suman manifestaciones de afectación neurológica.
• Grado IV: a las manifestaciones anteriores se añaden fractura o luxación ósea.

¿Cuál es su tratamiento?

Tras una colisión, aunque aparentemente los ocupantes estén ilesos, sería recomendable vigilar los síntomas que puedan aparecer en las posteriores horas y días del suceso; siendo aconsejable acudir al servicio de urgencias para que el personal sanitario evalúe a los pacientes y descarte patologías de gravedad.
El tratamiento del latigazo cervical salvo en grado IV (que requiere cirugía), es conservador y está encaminado al reposo y disminución de la inflamación en una primera fase y, posteriormente, a recuperar las afectaciones producidas: disminuir la tensión muscular y el dolor, así como mejorar la movilidad de la zona afectada. Es importante también la educación de los pacientes para que recuperen su vida normal: evitar el reposo innecesario, aprender pautas de higiene postural y ejercicios de estiramiento y potenciación de la musculatura afectada.