Rotura de fibras muscular del gemelo o “pedrada”

Saioa Redin Garralda y Maitane Garde Erro. Fisioterapeutas en el Complejo Hospitalario de Navarra. María Graz Zugasti. Fisioterapeuta en CREENA

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Los comúnmente llamados gemelos (músculos gastrocnemios) son dos músculos que junto con el músculo sóleo forman el tríceps sural, coloquialmente llamado pantorrilla. El tríceps sural es uno de los músculos más potentes del cuerpo humano.

Formado por tres cuerpos musculares, finalizan en un tendón común llamado tendón de Aquiles.

¿Qué es la rotura de fibras del tríceps sural?

Es el sobreestiramiento brusco del músculo más allá de su resistencia máxima y se suele dar en el espesor del cuerpo muscular. Cuando sucede no solo se rompen fibras musculares, sino que también se rompen otras estructuras como pueden ser la fascia muscular, algún vaso sanguíneo y algunas terminaciones nerviosas. Todo ello provoca un dolor agudo y repentino y a veces sensación de golpe (pedrada).
Es frecuente en la práctica deportiva pero también tras esfuerzos bruscos en personas que llevan una vida sedentaria.
El tríceps sural es uno de los músculos que presenta con mayor frecuencia desgarros o roturas y estas se suelen producir en la mayoría de los casos, en personas con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años.

¿Qué tipos de roturas existen?

El tamaño de la rotura puede variar, rompiéndose un mayor o menor número de fibras. En función de esto, se pueden diferenciar 3 grados:
• Grado I o leve: la rotura es mínima y el periodo de recuperación está en torno a los 8-10 días.
• Grado II o moderada: el periodo de recuperación llevará unas 2-3 semanas.
• Grado III o grave: se trata de una rotura completa y conllevará más de 3 semanas de recuperación.

¿Cuales pueden ser las causas de una rotura fibrilar?

• No calentar antes de realizar una actividad física.
• Acortamientos musculares.
• Fatiga físico-psíquica.
• Movimiento excesivo por mal gesto.
• Golpe directo.
• Sedentarismo.
• Mala circulación.
• Enfermedades metabólicas.
• Nutrición deficiente…

Signos de alarma

Cuando se produce una rotura fibrilar los síntomas clínicos más habituales suelen ser, la aparición de un dolor intenso y repentino (sensación de pedrada) acompañado de un hematoma (según grado de lesión y que puede ser de diferentes tamaños ).Además de signos inflamatorios e impotencia funcional.

¿Qué podemos hacer ante una sospecha de rotura de fibras?

En primer lugar acudiremos al médico que realizará el diagnóstico oportuno. Una vez confirmado el mismo, el fisioterapeuta te ayudará en la recuperación desde las primeras fases. El tratamiento de fisioterapia en la fase aguda se caracterizará por el objetivo antiinflamatorio y el reposo.
En la segunda fase el objetivo es ayudar al proceso de cicatrización y realineación de las fibras, para ello se puede utilizar técnicas tan diversas como la electroterapia, terapia manual, cinesiterapia, taping neuro muscular, etc.
Y la tercera y última fase, la de la cicatrización de los tejidos y reentrenamiento para las actividades de la vida diaria, en la que se incluirán técnicas manuales más profundas, electroterapia, cinesiterapia más intensa, etc.

Conclusiones

Si estás ante la sospecha de una rotura fibrilar acude al personal sanitario indicado, inicialmente al médico para que confirme el diagnóstico mediante las pruebas pertinentes y posteriormente a un fisioterapeuta para que te ayude en la recuperación y readaptación a la vida diaria.
Es importante realizar correctamente todas las fases de rehabilitación para evitar futuras recaídas y seguir siempre las indicaciones de tu fisioterapeuta para el momento de retomar tu actividad física habitual.