Síndrome de abstinencia neonatal


Paula Ayestarán Yubero y Ariñe Goñi Torrea. DUE Complejo Hospitalario de Navarra. Elena González Esain. DUE y Fisioterapeuta Atención Primaria. Marta Bona Otal. Médico Atención Primaria

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El síndrome de abstinencia neonatal (SAN) es un diagnóstico clínico y una consecuencia de la interrupción brusca de la exposición crónica a sustancias que fueron utilizadas o abusadas por la madre durante el embarazo. El SAN es un trastorno multisistémico generalizado que afecta predominantemente al sistema nervioso central y autonómico así como al tracto gastrointestinal.

Presentación clinica

Las manifestaciones clínicas dependerán según: el tipo de droga consumida, intervalo de tiempo transcurrido entre la última dosis y el parto, y semivida de eliminación de la droga.
Si el periodo de tiempo entre el uso materno de la sustancia y el parto es superior a una semana la incidencia de abstinencia neonatal es baja.
El inicio de la sintomatología puede ser precoz a las 3-12 horas de vida (etanol) o tardía a las 48-72 horas de vida (metadona).
La clínica según la sustancia puede variar:
• Alcohol: Hiperactividad, llanto, succión débil, temblor, convulsiones.
• Barbitúricos: Irritabilidad, temblor, hiperacusia, llanto, inestabilidad vasomotora, diarrea, aumento del tono, hiperfagia, vómitos.
• Cafeína: Vómitos, bradicardia, taquipnea. • Diacepán: Hipotonía, hipotermia, succión débil. • Opiodes: Irritabilidad, temblor, aumento del tono muscular, aumento del reflejo de moro, convulsiones, succión débil, vómitos, diarrea, deshidratación, sudoración, fiebre.

Pruebas complementarias

Aunque el SAN es un diagnóstico clínico, la confirmación toxicológica es necesaria para identificar el tipo exacto de sustancia. El análisis de la orina o del meconio es la matriz de elección. La evaluación del meconio es más sensible que la prueba de la orina, y tiene una larga ventana de detección (a partir de la semana 20 de edad gestacional). El análisis de orina es más frecuente, tiene una ventana más corta para la detección (unos pocos días) pero la extracción es eficiente.

Tratamiento

Se basará en:
• Hospitalización para vigilar la aparición de síndrome de abstinencia.
• Controlar la edad gestacional y estado general de salud del bebé, antecedentes médicos de la madre.
• Ver la gravedad de la enfermedad y estudiar posibles infecciones trasmitidas por la madre, para un tratamiento precoz.
• Administrar vacuna e inmunoglobulina de hepatitis B.
• Seguir normas habituales de alimentación.
Si presenta síndrome de abstinencia: disminuir los estímulos sensoriales (luz, ruidos), administrar tomas pequeñas y frecuentes de alimentos con fórmulas altas en calorías por tener el niño una mayor actividad ya que son irritables y difíciles de controlar, abrigarlos, tomarles en brazos y acunarlos.
• Tratamiento farmacológico: se basara en la gravedad de los signos y síntomas tomados según la escala de Finnegan: (Ver Tabla).


Si el valor es igual o mayor a 8, se iniciara tratamiento farmacológico, que deberá ser similar al causante de la abstinencia. Los fármacos más usados son: morfina, fenobarbital, clorpromacina, metadona.
• El tratamiento no farmacológico es la primera opción en todos los casos y puede ser suficiente en casos de abstinencia leve. Un manejo exitoso consta de suave manipulación, cumplimento de la demanda de alimentación y cuidado de evitar despertar al niño dormido, el arropamiento, la luz tenue y bajo nivel de ruido, método canguro, los chupetes, la musicoterapia y la terapia con masajes son algunas de las prácticas recomendadas para calmar al lactante.
Alta y seguimiento
Cuando el neonato no muestra signos mayores de abstinencia y se está alimentando bien, duerme bien, aumenta de peso y mantiene puntuaciones de abstinencia estables con un apoyo mínimo de medicamentos, el niño puede ser dado de alta con sus padres (si el ambiente del hogar es seguro) o a un hogar de acogida.
Durante el seguimiento requieren evaluación del neurodesarrollo, psico-conductuales, oftalmológica, evaluación del crecimiento y nutricional y evaluación del entorno familiar.

Conclusiones

El SAN es un cuadro clínico complejo, con alta morbi-mortalidad y consecuencias a corto y a largo plazo para el niño. Puede deberse al consumo de drogas lícitas o ilícitas y la gravedad dependerá del tipo y de la duración.
Es fundamental un seguimiento adecuado del embarazo y por otro lado, al alta, se deberán realizar controles en el tiempo para evaluar el crecimiento y el desarrollo, su situación familiar y las posibles secuelas que puedan surgir a corto y largo plazo.

Bibliografia:
www.scielo.org
www.intramed.net