Suplementos y alternativas no farmacológicas en salud mental


Alba Herranz García y María Guiral Guerrero. Médicas residentes de Psiquiatría. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Enrique Ramos Laguna. Médico Residente de Urología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

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En los últimos años ha crecido el interés por los tratamientos no farmacológicos en salud mental, especialmente el uso de suplementos nutricionales con posible efecto sobre síntomas psiquiátricos comunes. Ansiedad, depresión, insomnio y alteraciones del ánimo son problemas frecuentes en la práctica clínica, y muchos pacientes buscan alternativas o complementos a la medicación tradicional. Aunque la evidencia científica es variable, diversos micronutrientes, aminoácidos, extractos vegetales y compuestos naturales han mostrado potencial para modular la función neuroquímica, la inflamación y el estrés oxidativo implicados en la fisiopatología de los trastornos mentales. Este artículo revisa los principales suplementos con evidencia disponible, organizados según el tipo de síntoma que abordan.

Ansiedad leve y estrés

  • Magnesio (citrato o glicinato): indicado para ansiedad leve, estrés y también insomnio. La dosis habitual es de 200–400 mg de magnesio elemental al día, oral, durante 4–8 semanas. Contraindicado en insuficiencia renal grave o bradicardia. Es seguro, barato, no financiado y sus efectos secundarios son leves: diarrea o calambres intestinales. Ensayos recientes muestran reducción de ansiedad y mejora del sueño y del cortisol.
  • Ashwagandha (Withania somnifera): útil en ansiedad leve, estrés y problemas de sueño leves. Se administra 300–600 mg/día de extracto estandarizado oral durante 6–8 semanas. Precaución en hipotiroidismo y embarazo. Efectos adversos leves incluyen somnolencia y molestias digestivas. No está financiado. Evidencia reciente (2024–2025) muestra reducción de cortisol y ansiedad leve.

Depresión leve y ánimo bajo

  • Omega-3 (EPA ≥60%): útil en depresión leve, ansiedad leve y fatiga. La dosis recomendada es 1–2 g de EPA al día, oral, durante 6–12 semanas. Evitar dosis altas en pacientes anticoagulados o con alergia al pescado. Efectos secundarios: náuseas, eructos y sabor a pescado. No financiado. Meta-análisis 2024–2025 muestran mejoría de síntomas leves.
  • Triptófano (Triptomax, Melioran, Serenium, Euphytose): dosis entre 500-1000 mg/d (se puede usar hasta 2000 en depresión leve). La duración del tratamiento: Uso corto (sueño o estrés leve): 4–8 semanas. Uso prolongado (ánimo o ansiedad crónica): 2–3 meses, con descansos periódicos (por ejemplo, 1 mes de descanso cada 3 meses). No juntar con otros antidepresivos por riesgo de síndrome serotoninérgico. No usar en embarazo, lactancia o menores de edad sin indicación profesional.
  • SAMe (S-adenosil-L-metionina): indicado en depresión leve-moderada. Dosis oral de 400–1600 mg/día dividida mañana-tarde durante al menos 4–6 semanas. Precaución en pacientes con bipolaridad no estabilizada o combinaciones con otros antidepresivos (riesgo serotoninérgico o hipomanía). Efectos adversos: náuseas, insomnio, posible hipomanía. No financiado. Estudios recientes muestran eficacia similar a antidepresivos en depresión leve.
  • Azafrán (Crocus sativus): para depresión leve. Se toma 30 mg/día oral durante 4–8 semanas. Precaución por hipersensibilidad. Efectos adversos leves: náuseas o sequedad de boca. No financiado. Ensayos clínicos recientes indican eficacia similar a antidepresivos más leves.
  • Vitaminas B / L-metilfolato: indicadas como coadyuvante del tratamiento en depresión leve, especialmente si existe déficit de folato o polimorfismo MTHFR. Dosis: 15 mg/día oral, durante 6–12 semanas. Muy seguro, ocasional insomnio. No financiado. Ensayos recientes muestran mejora de la respuesta al tratamiento.
  • Vitamina D: indicada en depresión leve y ánimo bajo si existe déficit (25(OH)D <30 ng/mL). Dosis habitual: 2000 UI/día oral durante 8–12 semanas, luego reevaluar niveles. Precaución: hipercalcemia, sarcoidosis o insuficiencia renal grave. Parcialmente financiada si déficit confirmado. Efectos adversos: hipercalcemia, estreñimiento. Meta-análisis recientes muestran mejora de energía y ánimo en déficit.

Insomnio leve y alteraciones del sueño

  • Melatonina (oniria, circadin): esas dos son de liberacion prolongada. Indicada en insomnio leve o alteraciones del ritmo circadiano. Lo hay en gotas, gominolas, pastillas. Dosis: 0.5–5 mg (2mg, 1.98 mg exactamente) oral 30–60 minutos antes de dormir, durante 2–8 semanas. Precauciones: embarazo, lactancia y cuidado con anticoagulantes. Efectos adversos: somnolencia matutina o mareo. No financiado. Estudios recientes muestran mejora de latencia y calidad del sueño.
  • Valeriana y Pasiflora: útiles en insomnio leve. Valeriana: 300–600 mg/día, Pasiflora: 200–400 mg/día, durante 2–4 semanas. Precauciones: embarazo, lactancia, combinar con alcohol o sedantes. Efectos adversos: somnolencia, mareo. No financiadas. Ensayos recientes muestran mejora del sueño leve.

Déficit cognitivo leve / procognitivos

  • Denubil (oxiracetam): indicado en déficit cognitivo leve, problemas de memoria o atención. Dosis: 800–1200 mg/día oral, dividida según ficha técnica, evaluando eficacia a 4–8 semanas y continuando según evolución. Se dan dos sobres al día en desayuno o comida, y dura más o menos un mes. Si se toma un sobre dura 2 meses, se les dice que compren 3 cajas y hasta que se agoten. Precauciones: hipersensibilidad al principio activo, precaución en epilepsia activa. Efectos adversos: cefalea leve, náuseas, insomnio ocasional, irritabilidad leve. No financiado. Estudios recientes muestran mejora modesta en memoria y atención.
  • Citocolina (somazina): Dosis habitual: 500 a 1,000 mg por día, divididos en una o dos tomas (por ejemplo, 500 mg cada 12 horas). Viene en sobres, se toma medio o generalmente un sobre al día.  Duración del tratamiento: entre 1-3 meses, pudiendo alargarse hasta 6 meses en personas como deterioro cognnitvio leve o demencias vasculares. Varios artículos y dos ensayos clínicos de 2024-2025 muestran mejoría como procognitivo, sobre todo en personas con fallos de memoria en deterioro cognitivo leve.

AUTORES:

Alba Herranz García y María Guiral Guerrero. Médicas residentes de Psiquiatría. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

Enrique Ramos Laguna. Médico Residente de Urología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.