¿Whatsappitis? Cuando los pulgares pagan el precio de estar conectados


Raquel Villanueva Goyeneche. Enfermera. Servicio de Radioterapia, Radiofísica y Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Navarra

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El uso intensivo del smartphone se ha convertido en una parte fundamental de nuestra rutina diaria.
Sin embargo, esta comunicación constante ha traído consigo una nueva patología musculoesquelética: la artrosis del pulgar inducida por el uso del móvil, coloquialmente conocida como “whatsappitis”.

¿Qué es la “whatsappitis” o rizartrosis?

La rizartrosis es una enfermedad degenerativa que afecta al cartílago de la articulación trapecio-metacarpiana, situada en la base del dedo pulgar, justo donde se conecta con la muñeca. Es una de las artrosis más frecuentes de la mano, especialmente en mujeres y en personas mayores de 40 años. Aunque tradicionalmente se asocia con el envejecimiento o trabajo manuales repetitivos, el uso intensivo de dispositivos móviles puede favorecer la sobrecarga mecánica de la articulación y agravar los síntomas en personas predispuestas.
El movimiento repetitivo de teclear y sujetar el teléfono genera una tensión mantenida en tendones y musculatura del pulgar. A largo plazo, esta sobreutilización puede contribuir al dolor, inflamación y limitación funcional.

¿Cómo saber si mis pulgares están en riesgo?

Los signos más frecuentes de afectación en la base del pulgar incluyen:
• Dolor intenso en la base del pulgar al escribir o sujetar el móvil.
• Rigidez articular, especialmente por las mañanas.
• Crujido o sensación de fricción al mover el dedo.
• Pérdida de fuerza para realizar la “pinza”.
• Inflamación o deformidad visible en la articulación.
Ante la persistencia del dolor, es recomendable consultar con un profesional sanitario para una valoración adecuada.

¿Cómo prevenir la sobrecarga del pulgar por el móvil?

La tecnología no tiene por qué dañar nuestras manos. Adoptar hábitos más ergonómicos puede evitar la evolución de esta patología y ayudar a reducir el riesgo:
• Utilizar audios o dictado de voz para evitar la tecleada repetitiva.
• Usa ambas manos: alterna el uso de los pulgares o usa los dedos índices para escribir en lugar de teclear solo con el pulgar.
• No sujetar el teléfono siempre con la misma mano.
• Descansos activos: realizar pausas de 5 minutos cada media hora de uso para estirar los dedos y la muñeca.
• Estirar dedos y muñecas regularmente.
• Utilizar soportes si se pasa mucho tiempo frente a la pantalla.

Tratamiento y consejos

La artrosis no tiene cura, pero sus síntomas si pueden aliviarse. El tratamiento suele incluir:
• Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento de la musculatura de la mano supervisados.
• Férulas o muñequeras de reposo (especialmente por la noche).
• Aplicación de frío local tras un uso intenso puede aliviar el dolor inflamatorio.
• Antiinflamatorios y analgésicos bajo prescripción médica.
• En casos avanzados, tratamiento infiltrativo o quirúrgico.

Conclusión

Nuestros pulgares son esenciales para la funcionalidad diaria. El uso excesivo del smartphone puede contribuir a la sobrecarga articular y agravar síntomas en personas predispuestas. Adoptar medidas preventivas y consultar ante el dolor persistente puede evitar que una molestia puntual evolucione hacia una patología crónica.

AUTORA:

Raquel Villanueva Goyeneche. Enfermera. Servicio de Radioterapia, Radiofísica y Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Navarra.