Recomendaciones alimentarias durante el embarazo


Jorge Montero Herrero, Natalia Romero Aldave, Miren Montoya Dufur, Cristian Aguirre Pérez y Rosario Pérez Portilla

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La dieta de una mujer embarazada es muy similar a la de una mujer no embarazada, con algunas diferencias clave relacionadas con la suplementación y la seguridad alimentaria.

A continuación se detallan las recomendaciones alimentarias para las futuras mamás, considerando tanto los alimentos beneficiosos como aquellos que deben evitarse.

Los alimentos beneficiosos y aquellos que deben evitarse

Hortalizas. Las hortalizas deben ser consumidas a diario, con una recomendación de 2 raciones al día. Es importante incluirlas tanto crudas, en ensaladas, como cocidas. Las hortalizas crudas deben ser desinfectadas antes de su consumo. Se debe evitar el consumo de algas, debido a su alto contenido en yodo, lo que podría generar riesgos para la tiroides durante el embarazo.
Frutas. Se aconseja consumir 3 raciones de frutas al día, sin importar el momento en que se ingieran. Al igual que las hortalizas, las frutas que se consuman enteras o con piel deben desinfectarse. La fruta seca o deshidratada, como pasas, albaricoques secos y dátiles, puede ser una opción adecuada para meriendas o recetas, pero debe consumirse en pequeñas cantidades.
Cereales y tubérculos. Dentro de este grupo se incluyen alimentos como pan, pasta, arroz, quinoa, patata y boniato. La recomendación es incluirlos en todas las comidas como acompañamiento, pero no como alimento principal. Es preferible elegir variedades integrales y de calidad.
Aceite de oliva virgen. El aceite de oliva virgen extra es la grasa recomendada para cocinar y aliñar los platos durante el embarazo debido a sus beneficios para la salud.
Lácteos. Se recomiendan 2-3 raciones de lácteos al día, preferiblemente leche semi o entera y yogur natural entero. Los quesos deben estar elaborados con leche pasteurizada. Es recomendable consumir estos alimentos en el desayuno o la merienda, para evitar que interfieran con la absorción de hierro.
Legumbres. Las legumbres deben consumirse al menos dos veces a la semana. Son una excelente fuente de fibra y proteínas, por lo que deben incluirse en sopas, ensaladas o guisos.
Pescados. Se aconseja consumir de 2 a 3 raciones de pescado a la semana, evitando especies como el pez espada, tiburón, atún rojo y lucio, debido a su contenido de metales pesados. El consumo de pescado crudo, como en el sushi, también debe evitarse.
Huevos. Los huevos deben consumirse cocidos y no crudos. Se recomienda no superar los 4-6 huevos a la semana, y en caso de consumirse en mayor cantidad, deben ser cocidos completamente.
Carnes. Se recomienda priorizar carnes blancas (pollo, conejo) sobre carnes rojas. Las carnes rojas magras, como el solomillo o la pierna de ternera, cerdo o cordero, pueden consumirse, pero en cantidades limitadas (300 g a la semana). Las carnes deben ser cocidas completamente.
Frutos secos. Los frutos secos son una excelente fuente de nutrientes, pero deben consumirse en su forma natural o tostados sin sal. Se recomienda no exceder de seis nueces de Brasil al día.
Alimentos dulces y grasos. El consumo de alimentos como azúcar, pasteles, refrescos, y embutidos grasos debe ser limitado debido a su alto contenido de azúcares, grasas y sal. Se recomienda no superar 4 raciones diarias de este tipo de alimentos.
Bebidas. El agua debe ser la bebida principal. El consumo de zumos naturales debe limitarse a 150 ml al día, y el café, té o infusiones a 1 taza diaria. Las bebidas energéticas y alcohólicas deben evitarse por completo.
Sal y condimentos. La sal recomendada debe ser yodada, y no se debe exceder de 6 g diarios, incluyendo la sal natural de los alimentos. El consumo de alimentos muy salados o picantes debe ser limitado.

Precauciones durante el embarazo

Es fundamental mantener una buena higiene en la manipulación de alimentos y cocinar las carnes, pescados, mariscos y huevos a temperaturas superiores a los 70°C. Además, las mujeres embarazadas deben evitar el consumo de leche cruda, quesos no pasteurizados, algas, vísceras y agua de fuentes no tratadas.

Trastornos comunes y consejos dietéticos

Durante el embarazo, pueden aparecer náuseas, pirosis (reflujo) y estreñimiento. Los alimentos fríos y ligeros pueden aliviar las náuseas, mientras que fraccionar las comidas y evitar alimentos grasos puede ayudar con el reflujo. El consumo adecuado de fibra y líquidos es clave para prevenir el estreñimiento.

Objetivos de la alimentación durante el embarazo

El objetivo principal es cubrir las necesidades nutricionales de la madre y del bebé, así como prepararse para el parto y la lactancia. Un aumento moderado de las calorías es necesario a partir del segundo trimestre, pero se debe evitar un aumento excesivo de peso.
Recomendaciones alimentarias adicionales. Se recomienda planificar la alimentación semanalmente, comer de manera tranquila y evitar el uso excesivo de técnicas culinarias que aumenten el contenido calórico, como las frituras. Los antojos deben ser manejados de manera saludable, eligiendo alternativas nutritivas.
Manejo de antojos. Es común experimentar antojos durante el embarazo, y se deben satisfacer de manera saludable. Optar por sustitutos como frutas frescas, yogur bajo en grasa o frutos secos puede ser una opción más nutritiva.

Este enfoque nutricional durante el embarazo no solo busca mantener la salud materna y fetal, sino también promover hábitos saludables que perduren más allá del embarazo.

AUTORES:

Jorge Montero Herrero, Natalia Romero Aldave, Miren Montoya Dufur, Cristian Aguirre Pérez y Rosario Pérez Portilla. TCAE en Hospital Universitario de Navarra