La rehabilitación del suelo pélvico, o terapia del suelo pélvico, consiste en fortalecer los músculos de alrededor de la vejiga, la vagina o el pene, y del recto. Es llevado a cabo por un fisioterapeuta especializado en problemas de vejiga, intestino y pelvis.
Protege tu suelo pélvico: cinco hábitos que debes seguir
- Buenos hábitos intestinales: alimentación para fortalecer tu suelo pélvico.
- Cuida tu vejiga: bebe agua regularmente y no fuerces el vaciado.
- Atento a la prevención: vigila los síntomas, ponle remedio.
- Conoce los músculos de tu suelo pélvico.
- Ejercita tu suelo pélvico.
Desarrollo
La rehabilitación del suelo pélvico, así como la fisioterapia, son un tipo de disciplina que ayudan a recuperar, mantener o mejorar partes de nuestro cuerpo tanto a nivel físico como emocional.
¿Para qué sirve la rehabilitación suelo pélvico?
La rehabilitación del suelo pélvico sirve para activar y fortalecer la musculatura que envuelve el área genital y de esta manera prevenir patología ginecológica.
Este tipo de visitas incluyen formación, ejercicios y tratamientos que ayudan a recuperar debilidades de la anatomía de esta zona que pueden tener consecuencias en el futuro como es el prolapso de órganos pélvicos y la incontinencia de orina a gases o incluso a heces en casos menos frecuentes, pero más severos.
Este servicio va dirigido a las mujeres que desean hacer prevención y fortalecer el suelo pélvico.
Situaciones de riesgo es el embrazo y el parto y se conoce que su realización en estas etapas de la vida es una buena inversión en salud.
Las mujeres que, con el paso del tiempo, evidencian un debilitamiento de la zona perineal también pueden realizar este tipo de visitas. En ocasiones, con la práctica de deporte aparecen escapes leves de orina y con la rehabilitación del suelo pélvico estos pueden ceder o mejorar.
Mujeres con discretos prolapsos genitales, que aparecen más frecuentemente después de los partos, también pueden beneficiarse de este servicio integral.
Nuestra fisioterapeuta ofrece su experiencia con visitas en las que se trabaja el suelo pélvico para prevenir el prolapso de órganos pélvicos e incontinencias futuras.
Otros tipos de rehabilitación
Existen otros tipos de rehabilitación como son:
- Rehabilitación de la pared abdominal.
- Tratamiento de cicatrices molestas.
Rehabilitación de la pared abdominal
La rehabilitación de la pared abdominal puede solucionar problemas de malposición de la columna vertebral y sus dolores asociados. La pared abdominal debe ejercer su función muscular para mantener una buena estática, posición, y evitar problemas secundarios.
Tras el embarazo y el parto, en ocasiones, los músculos de la pared abdominal llamados músculos rectos del abdomen se debilitan y separan produciendo una imagen estética que incomoda a la mujer y molestias secundarias. Este hecho se conoce profesionalmente como diástasis abdominal o de rectos.
En estos casos se puede realizar una rehabilitación de la pared abdominal y mejorar consecuentemente.
Tratamiento de cicatrices molestas
La cicatrización es un proceso natura tras una herida o intervención quirúrgica. La manera de cicatrizar depende de muchos factores y en algunas personas no ocurre como a uno le gustaría.
Existen algunas cicatrizaciones exageradas que posteriormente quedan abultadas, rojizas, y se asocian con picor o molestias.
Este tipo de cicatrices se llaman ciatrices queloideas o queloides.
A nivel vaginal la cicatriz de la episiotomía, en ocasiones, se puede asociar a retracciones o dolores y también puede permanecer molesta.
Ejercicios para suelo pélvico
En este post os vamos a recomendar y describir una serie de ejercicios para mejorar el tono de nuestro suelo pélvico en casa. Es importante tener en cuenta que estos ejercicios NO SUSTITUYEN a una evaluación y tratamiento individualizados de fisioterapia uroginecológica.
Ejercicios de contracción voluntaria de suelo pélvico (Kegel)
Consisten en contraer los músculos que cierran los esfínteres y sujetan los órganos de la pelvis. Para ello, imaginamos que queremos cortar el chorro de la orina o retener un gas. 3 series de 8-12 contracciones de intensidad máxima, cada contracción mantenida durante 6-8 segundos, con pausa de 6 segundos entre contracciones y 3-4 contracciones rápidas de 1 segundo al finalizar cada serie. Estos ejercicios pueden realizarse en cualquier posición, pero recomendamos empezar tumbado boca arriba ya que es más sencillo.
Ejercicios de movilización lumbopélvica
El objetivo de estos ejercicios es ganar estabilidad de los órganos intrapélvicos y el cierre de los esfínteres durante las actividades que provocan aumento de presión intraabdominal. Con ello, conseguiremos reeducar posturalmente ante esfuerzos.
-Ejercicio 1: sentado en una silla o fitball, pelvis en posición neutra (apoyo sobre los isquiones), piernas separadas, columna elongada, manos sobre los muslos. Manteniendo los hombros y la zona dorsal fijas, mover la pelvis hacia delante y hacia atrás (el pubis se acerca al tórax y se aleja).
-Ejercicio 2: misma posición, desplazar el tronco hacia delante como si quisiera coger algo del suelo intentado alargar la columna. Este movimiento se debe incorporar a todas las actividades que impliquen movimiento de flexión, como levantar peso, levantarse de una silla, etc.
-Ejercicio 3: levantarse realizando el movimiento de inclinación hacia delante descrito anteriormente, impulsarse estirando las rodillas y las caderas al mismo tiempo.
Automatismo perineal
Consiste en integrar la contracción del suelo pélvico antes y durante las actividades que generen incrementos súbitos de la presión intraabdominal (tos, estornudo, saltar…).
-Ejercicio 1: sentado correctamente sobre la silla, sintiendo el peso del cuerpo sobre los isquiones con la columna elongada, contraer el suelo pélvico, sentir la tensión que se genera en la zona infraumbilical, reforzar esta contracción y toser. Este ejercicio se puede realizar en diferentes posiciones y realizando diferentes estímulos que aumenten la presión intraabdominal.
Ejercicios abdominopélvicos
Estos ejercicios están basados en ejercicios de estabilización lumbopélvica para el tratamiento de las disfunciones de suelo pélvico.
Ejercicios de inicio
Sentado sobre una silla con la pelvis en posición neutra, columna elongada y las manos apoyadas en la región infraumbilical. Contraer el suelo pélvico y reforzar ligeramente. Aguantar 5-6 segundos y relajar.
Ejercicios avanzados en decúbito lateral
Tumbado de lado con rodillas flexionadas y el antebrazo apoyado a la altura del hombro. Contraer el suelo pélvico y hacer el gesto de querer elevar el tronco sin que se produzca el movimiento (isométrico).
- Si no se pierde la actividad del suelo pélvico, progresar el ejercicio hacia la elevación del tronco.
Ejercicios avanzados en prono y cuadrupedia
En cuadrupedia, con las manos apoyadas justo debajo de los hombros y las rodillas separadas a la anchura de las caderas. Contraer el suelo pélvico y hacer el gesto de querer levantar las rodillas del suelo, sin que se produzca el movimiento (isométrico).
- Si no se pierde la actividad del suelo pélvico, progresar el ejercicio elevando 2-3 cm las rodillas del suelo.
- Si en el anterior no hay pérdida de la actividad del suelo pélvico, progresar a elevar el cuerpo con las rodillas estiradas (plancha frontal).
- Progresar el ejercicio hacia la elevación de una de las piernas mientras se eleva el tronco.
AUTORES:
Cristina Caballero García. Auxiliar Administrativo. Hospital Nuestra Señora de Gracia.
Piedad Fleta Cubero. Celadora. Hospital Nuestra Señora de Gracia.
Mercedes Alonso Bueno. TCAE. Hospital Nuestra Señora de Gracia.
Cinthia Cosialls Cristóbal. TCAE. Hospital Nuestra Señora de Gracia.
Raquel Arilla Gil. TCAE. Hospital Clínico de Zaragoza.
Ana Isabel Sesma García. Celadora. Hospital Nuestra Señora de Gracia.


