Colaboración sociosanitaria: los profesionales en el corazón de los cuidados


Laura Frac Losantos. Enfermera Familiar y Comunitaria. CS Valdespartera-Montecanal. Tamara Montesinos Escartín. Enfermera Familiar y Comunitaria. CS Valdespartera-Montecanal

Print Friendly, PDF & Email
Como profesionales sanitarios, nuestro trabajo diario nos lleva a colaborar estrechamente con centros sociosanitarios (CSS). Ya sea que estos centros cuenten con personal sanitario propio o no, nuestra misión es ofrecer una atención de calidad a las personas que allí residen. Esto se logra a través de una comunicación fluida y un trabajo conjunto entre los equipos de salud y los profesionales de los propios centros sociosanitarios.

Un enfoque integral y coordinado

Para garantizar el bienestar de los usuarios es crucial desarrollar estrategias que promuevan la salud y la autonomía personal. Además, debemos asegurar la continuidad de los cuidados, lo que requiere una coordinación impecable entre todos los equipos. En los centros con personal sanitario propio, esta coordinación es aún más vital. La colaboración entre profesionales de la salud y del ámbito social es la clave para un funcionamiento eficiente y para la mejora continua de la calidad de los cuidados.

Hacia un modelo de atención centrado en la persona

Ambos equipos, deben realizar una serie de intervenciones que incluyen:

  • Valoración integral: una evaluación completa de la persona, considerando no solo su salud física, sino también su entorno social y emocional.
  • Plan terapéutico y de cuidados individualizado: creación de un plan único, adaptado a las necesidades específicas de cada persona.
  • Seguimiento de casos: monitoreo constante de la evolución de los residentes.
  • Detección de problemas sociosanitarios: identificación temprana de situaciones de riesgo.
  • Registro de intervenciones: documentación de todo el proceso en la historia clínica.
  • Programas de seguimiento: implementación de programas oficiales para el cuidado de personas mayores, como el Plan de Cuidados al Anciano (PC Anciano), el Polimedicado o el Dependiente/Inmovilizado.

El objetivo final de todas estas acciones es formalizar un modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP). Este modelo reconoce a cada individuo como único y activo en su propio proceso de cuidado, promoviendo su autonomía y respeto.

El modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP): de la teoría a la práctica

El enfoque ACP va más allá de un simple plan de cuidados. Se trata de una filosofía que pone a la persona en el centro de su propia vida, permitiéndole mantener el control sobre su entorno y sus cuidados. El objetivo es potenciar sus capacidades, no centrarse en sus déficits, para que se sientan bien y desarrollen todo su potencial.

Esto se logra a través de un profundo conocimiento de las historias de vida de cada persona, escuchando sus necesidades y buscando oportunidades y apoyos individualizados. El entorno juega un papel crucial, por lo que la accesibilidad y la disponibilidad de recursos son esenciales.

Optimizando la coordinación y los recursos

A pesar de que ya existen canales de comunicación fluidos entre el personal sanitario de los CSS y los profesionales de salud, creemos que se pueden mejorar y optimizar los recursos. Para ello, proponemos establecer líneas de trabajo claras que permitan una atención integral y diferenciada según el grado de dependencia de cada persona:

  • Personas no dependientes: su valoración y atención integral se realizará en el centro de salud, fomentando su autonomía.
  • Personas dependientes/inmovilizadas: la atención se les prestará en su centro residencial, garantizando la continuidad de cuidados sin necesidad de desplazamientos.

Además, es fundamental desarrollar estrategias de prevención y promoción de la salud con un enfoque holístico y personalizado para los usuarios de los centros residenciales. Esto permitirá un seguimiento más efectivo de los pacientes, basándose en sus planes personales de cuidados y en los programas de salud establecidos.

Se deben de llevar a cabo una amplia gama de prácticas asistenciales en los centros sociosanitarios, ya sean actividades puntuales o programadas. Esto incluye:

  • Revisión de historias clínicas y entrevistas con los residentes y el personal para una valoración integral.
  • Control de los programas de vacunación y el programa de atención al anciano.
  • Revisión estructurada de la medicación para asegurar la concordancia y la adherencia al tratamiento.
  • Valoración de usuarios dependientes o inmovilizados.
  • Intervenciones de enfermería específicas, como curas, inyectables, sondajes, o control de anticoagulación oral (ACO).
  • Seguimiento de casos durante ingresos hospitalarios o consultas con especialistas.
  • Inclusión de nuevas personas que se dan de alta en la residencia.
  • Charlas formativas para el personal sociosanitario.

Un esfuerzo coordinado en la atención primaria

Trabajar con los centros sociosanitarios desde el ámbito de la salud requiere un esfuerzo de coordinación significativo. Es fundamental que todos los profesionales colaboren estrechamente, siempre respetando el marco temporal, las creencias y la calidad de vida de cada usuario. Al adaptar la asistencia a las necesidades específicas de las personas, podemos garantizar una atención más eficaz y humana.

AUTORAS:

1. Laura Frac Losantos. Enfermera Familiar y Comunitaria. CS Valdespartera-Montecanal.

2. Tamara Montesinos Escartín. Enfermera Familiar y Comunitaria. CS Valdespartera-Montecanal.