Cómo se detecta en un Centro de Salud la infección por SARS-COV-2

Alicia Sánchez García. Centro Salud Miralbueno. Zaragoza

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SARS-CoV-2 es considerado el virus causante de la actual pandemia de enfermedad respiratoria aguda. Las manifestaciones clínicas más habituales de la COVID-19 son fiebre, tos y disnea. Otras menos comunes: dolor de garganta, diarrea, conjuntivitis, dolor de cabeza, pérdida de olfato o sabor, erupciones cutáneas.

En Atención Primaria realizamos 3 tipos de pruebas diagnósticas:

• PCR

• Test de detección de antígenos en exudado nasofaríngeo

• Test de detección de anticuerpos IgG e IgM y anticuerpos totales Ab

Es importante que el equipo de salud conozca recomendaciones de uso y procedimiento para la toma de muestras, para evitar alteraciones en los resultados por manipulación deficitaria y determinar el momento más adecuado para el uso de los mismos para interpretar los resultados obtenidos, que siempre han de ser consideradados junto con la sintomatología del paciente para la toma de decisiones clínicas.

En ausencia de vacuna y tratamientos efectivos, la mejor intervención epidemiológica para combatir la epidemia de SARS-CoV-2 es controlar las fuentes de infección desde atención primaria. La búsqueda intensificada de casos y el rastreo de contactos se consideran cruciales, para tratar de localizar casos y detener la transmisión.

Prueba PCR

Técnica muy sensible y específica, usada en biología molecular que permite conseguir gran cantidad de copias de un fragmento de ADN, partiendo de una cantidad ínfima de esta biomolécula. Se realiza en los laboratorios de microbiología para el diagnóstico de diversas enfermedades infecciosas. Es la TÉCNICA DIAGNÓSTICA DE REFERENCIA. Un resultado positivo en la PCR indica que la persona tiene ARN del COVID-19, está infectada y puede infectar a los demás.

Las determinaciones analíticas con PCR siempre deben ser realizadas por enfermería y suelen tardar varias horas hasta ofrecer resultados. La interpretación de la PCR se debe hacer con prudencia dentro del contexto clínico, sobre todo cuando el resultado es negativo. La muestra se toma del tracto respiratorio superior exudado nasofaríngeo en pacientes ambulatorios.

Test de detección de antígenos en exudado nasofaríngeo

Los antígenos detectados se expresan solo cuando el virus se replica activamente. Tales pruebas están diseñadas para identificar infecciones agudas o tempranas en pacientes con SÍNTOMAS. Son menos sensibles que la PCR. En pacientes con síntomas y resultado negativo es preciso realizar una PCR de confirmación.

La recogida de la muestra nasofaríngea cuenta con un alto contenido del virus. Se realiza la unión de solución reactiva con anticuerpos específicos frente a un antígeno viral, colocando directamente unas gotas del combinado en la tira reactiva generándose dentro de un corto tiempo el resultado tipo visual.

TEST de detección de anticuerpos (IgG E IgM) y anticuerpos totales

Permite averiguar mediante una muestra de sangre capilar la existencia de anticuerpos generados tras la infección de SARS CoV2. Algunas pruebas detectan anticuerpos totales mientras que otras se las conoce y encargan de diferenciar entre IgM – IgG en un único kit. Un resultado positivo se interpreta que la persona ha estado infectada y ha generado anticuerpos contra el virus. Si además se ha recuperado de los síntomas, se entiende que es inmune.

Los anticuerpos que se buscan son IgM-IgG. Los IgM son anticuerpos genéricos que combaten infecciones, más o menos una semana después de la infección. Los IgG son anticuerpos más específicos, que el cuerpo tarda más en producir. No se recomiendan para el diagnóstico clínico, dado el amplio periodo ventana (7 a 10 días) y no pueden diagnosticar precozmente una infección aguda. Resultado en 15 minutos. 

La detección de anticuerpos (IgG) después del día 7 solo indica contacto previo con el virus, pero no confirma la presencia y excreción del virus, ni descarta enfermedad COVID-19 activa mientras persisten IgM.

Estas pruebas para detectar anticuerpos en la población sirven para apoyar el desarrollo de vacunas y conocer el alcance de la infección. Pueden ser usadas en estudios epidemiológicos y de vigilancia, o para identificar pacientes que pueden convertirse en donantes de suero convalecientes para protocolos de tratamiento experimental.