Cuidados de enfermería a pacientes con Parkinson


Mariela Olivari Montoya, María Marín Ibáñez, Alejandra Utrilla Fornals, Carmen Jimeno Griñó, Paula Omedas Bonafonte, Melody García Domínguez, Antonio García Domínguez, María José Anoro Casbas, Lara Aparicio Juez y Francisco Javier García Alarcón

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La enfermedad de Parkinson es una patología degenerativa, en la cual, se describe los síntomas como movimientos temblorosos e involuntarios, con disminución de la potencia muscularen la movilidad activa y pasiva (bradicinesia) o falta de equilibrio, con propensión a encorvar el tronco hacia delante y pasar de caminar a correr.

La rigidez ocurre prácticamente en todos los pacientes, pero el temblor en el 75-80% de los casos. La inestabilidad postural aparece más tardíamente que los otros signos.
Además de los síntomas motores, hay manifestaciones cognitivas, autonómicas y sensoriales. No hay que olvidar que al menos uno de cada cinco pacientes manifiestan síntomas no motores como primer motivo de consulta. La fatiga, el dolor, alteraciones urinarias, la pérdida de olfato, trastorno del sueño, depresión y ansiedad son algunos de los más frecuentes.
La pérdida dela movilidad, en general, disminuye la autonomía de las personas afectadas por la enfermedad de Parkinson. Mantener en la medida de lo posible la misma, supone un gran esfuerzo por parte del paciente, pero, tampoco hay que olvidar en su gran mayoría de los casos, los cuidadores, ocupan un lugar relevante, sin esta figura, todo el proceso sería menos efectivo. Por ello, tener un seguimiento en los ejercicios, cambios de hábitos y rutinas es algo que involucra directamente tanto al paciente como al cuidador.
El tratamiento actual de la enfermedad se basa sobre todo en la mejora de las vías dopaminérgicas, siendo la LEVODOPA, el tratamiento más eficaz.

Consejos a tener en cuenta con la higiene diaria

• Es importante colocar una alfombra antideslizante en el suelo de la bañera e instalar una barra de apoyo tanto en la ducha como en el wc que permita levantarse más fácilmente.

• Podría instalarse una banqueta dentro de la bañera para que pueda sentarse y así facilitar el baño.
• Aconsejable la ducha o baño diario, inspeccionando la piel, buscando zonas de roce como nalgas, codos, talones y cabeza, sobre todo, comprobar cierto grado de inmovilidad.
• Evitar la humedad de la piel, secando bien los pliegues (axilas, ingles..)
• En el afeitado, es conveniente que utilice maquinilla eléctrica.
• El temblor puede dificultar el cepillado, el mango del cepillo podría ir cubierto de goma espuma.

Al vestirse

• Esperar a vestirse cuando la primera dosis de la medicación del día haya hecho efecto.
• Es importante llevar una ropa cómoda.
• Es preferible utilizar cremalleras, cierres de velcro o botones a presión y zapatos tipo mocasín; los botones, cordones de zapatos etc, pueden crear dificultades.

En la alimentación

• Se debe separar la hora de la toma de medicación de la hora de las comidas.
• Los alimentos ricos en proteínas animales deben tomarse a las horas en que la medicación esté más lejana, por ejemplo en la cena.
• Utilizar vasos y platos con diseño que permitan sostenerlos firmemente.

¿Cómo se puede mejorar la dificultad a la hora de comer?

El problema de la acumulación de alimentos puede prevenirse comiendo lentamente y tomando pequeñas porciones cada vez.
Evitar poner comida adicional en la boca antes de haber tragado lo anterior.

Este tipo de enfermos tienen riesgo de caídas, ¿cómo podemos organizar su entorno?
• En casa: Debe estar organizada de manera que no existan posibles peligros, como alfombras, que no cuelguen cables eléctricos, suelos pulidos..Los muebles deben estar organizados de manera que el enfermo no pueda tropezar. Conveniente que en los pasillos de casa existan unos pasamanos.
• En el dormitorio: Conviene que la cama tenga una altura adecuada. Para resolver el problema de ir al lavabo por la noche, conviene tener un orinal o botella en el dormitorio.
• En la cocina: Los utensilios deben estar en sitios de fácil acceso. Las alturas de las estanterías deben estar a mano. Es muy útil tener los objetos que no se rompan.

AUTORES

Mariela Olivari Montoya. Enfermera Especialidades Médicas. Hospital San Jorge. Huesca
María Marín Ibáñez. Enfermera del Servicio Medicina Intensiva. Hospital San Jorge. Huesca
Alejandra Utrilla Fornals. Médico Residente Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital San Jorge. Huesca
Carmen Jimeno Griñó. Médico del Servicio de Medicina Interna. Hospital San jorge. Huesca
Paula Omedas Bonafonte. Médico Residente Servicio Medicina Intensiva. Hospital San Jorge. Huesca
Melody García Domínguez. Médico Residente Servicio Cirugía General y del Aparato digestivo. Hospital San Jorge. Huesca
Antonio García Domínguez. Médico Residente Servicio Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario Severo Ochoa. Leganés. Madrid
María José Anoro Casbas. Supervisora Enfermería Especialidades Médicas. Hospital San Jorge. Huesca
Lara Aparicio Juez. Médico Residente Servicio de Urología. Hospital San Jorge. Huesca
Francisco Javier García Alarcón. Médico Residente Servicio Urología. Hospital San Jorge. Huesca