Diagnóstico del Cáncer de Próstata


Ramiro García Ruiz, Vicente Andrés Lázaro, Jesús Valero Milian y María Luisa Gil Ortigosa Especialistas en Urología. Hospital Comarcal de Alcañiz Lydia Aparicio Martínez. Enfermera del Hospital General de la Defensa. Zaragoza

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El cáncer de próstata constituye uno de los tumores más frecuentes con una incidencia de 1.100.000 casos nuevos al año en todo el mundo y una mortalidad de 307.000 personas según datos de 2012, en España es el tercero en número de muertes al año por detrás del cáncer de pulmón y del colorrectal.

Los factores de riesgo más importantes para desarrollar un Cáncer de Próstata son:
• Herencia genética: Familiares de primer grado que padezcan o hayan padecido cáncer de próstata y, especialmente si es de aparición precoz (antes de los 55 años). Aunque es importante tener en cuenta que la mayoría de cánceres de próstata aparecen en varones sin antecedentes.
• Edad: En general, es poco común que aparezca antes de los 40 años y aumenta su frecuencia de forma notable a partir de los 50 años.
• Raza negra.

Marcador PSA y tacto rectal

Afortunadamente disponemos de un marcador que ayuda a los profesionales sanitarios a diagnosticar posibles problemas prostáticos, este marcador se conoce con el nombre de PSA que corresponde con las siglas en inglés de Antígeno Prostático Específico, se trata de una sustancia producida en la próstata y detectada en un sencillo análisis sanguíneo que aumenta con patología prostática (hiperplasia benigna de próstata, prostatitis, cáncer de próstata etc.). Es importante tener en cuenta, por lo tanto, que el PSA no es un marcador específico de cáncer de próstata por lo que disponemos de otras herramientas para aproximarnos al diagnóstico de patología oncológica prostática como es el tacto rectal (palpar la próstata a través del recto para valorar su tamaño así como posibles zonas aumentadas de consistencia que sugieran un posible tumor a ese nivel), combinando ambas pruebas el Urólogo decidirá si existe sospecha de tumor prostático y someterá al paciente a una biopsia de próstata, constituyendo la misma el procedimiento para el diagnóstico definitivo.
La biopsia de próstata es un procedimiento quirúrgico sencillo que, habitualmente, se lleva a cabo en régimen de CMA (Cirugía mayor ambulatoria), por tanto, el paciente ese mismo día es dado de alta. Consiste en tomar una serie de muestras de tejido prostático, habitualmente a través del recto, para su análisis microscópico y determinar el tipo de patología prostática (si la hay) así como el grado de malignidad y la extensión en caso de cáncer. No es infrecuente que la evolución del PSA a lo largo de los años de seguimiento obligue a realizar más de una biopsia de próstata.
En general, se considera como PSA alterado una cifra superior a 4 ng/dl si bien con la edad esta cifra debería ser modificada ya que de forma habitual nos encontramos valores superiores en pacientes mayores y que no presentan tumores prostáticos.
En cuanto al seguimiento con PSA se lleva a cabo en pacientes con sintomatología del tracto urinario inferior (alteraciones en la calidad de la micción como disminución de calibre, flujo entrecortado, sensación de vaciamiento incompleto etc.), se inicia la determinación a una edad de 50 años en pacientes sin factores de riesgo, a los 45 años en pacientes con alto riesgo (un familiar de primer grado afecto) y a los 40 años en pacientes con muy alto riesgo (más de un familiar de primer grado con cáncer de próstata precoz) posteriormente su médico determinará la periodicidad en la determinación del mismo.
Existen determinadas circunstancias diferentes al cáncer de próstata que pueden elevar el PSA como son:
• La hipertrofia benigna de próstata (crecimiento de la próstata habitualmente asociado a la edad).
• Manipulaciones urológicas (tacto rectal o procedimientos endoscópicos)
• Las infecciones urinarias.
• La edad. La próstata crece con la edad y, al haber más tejido prostático, aumentan los niveles de PSA.
• La eyaculación.
• Bicicleta. Por compresión perineal y prostática, si bien no existen estudios concluyentes al respecto.
• Fármacos. Especialmente preparados hormonales que aumenten la testosterona.

Otros marcadores

Además del PSA y del Tacto rectal, existen otros procedimientos que ayudan a la toma de decisiones en cuanto a diagnóstico (realización de biopsia o no) y en cuanto a tratamiento/evolución del paciente, generalmente empleados en pacientes con alta sospecha de cáncer de próstata y biopsias negativas, algunos de ellos son:
• Otros marcadores: PCA3, 4Kscore test, Pro-PSA e índice PHI, Gen de fusión…
• Resonancia magnética nuclear multiparamétrica.
El estudio inicial de la patología prostática puede ser realizado por su médico de atención primaria el cual valorará la necesidad de consulta especializada con el Urólogo.