A veces, en caso de enfermedad, es necesario modificar el modelo normal de alimentación, según la situación y las patologías de cada paciente.
En estos casos se decide cuál es el tratamiento dietético adecuado teniendo en cuenta los siguientes principios generales:
- La dieta debe suministrar todos los nutrientes esenciales en la cantidad que permita la dolencia. El régimen terapéutico debe tomar como referencia la dieta normal y seguirlo en la medida de lo posible.
- La dieta debe ser flexible, teniendo en cuenta los hábitos dietéticos y preferencias gustativas del paciente, su situación económica, etc.
- Debe adaptarse a los hábitos del paciente en lo relativo a trabajo y ejercicio.
- Los alimentos que se incluyan en su dieta deben sentarle bien al paciente.
- Deben predominar los alimentos naturales.
- Hay que dar una explicación sencilla y clara sobre la finalidad de la dieta al paciente y/o a sus familiares.
- La alimentación oral es el método de elección, siempre que sea posible.
- Cualquier dieta especial debe estar suficientemente justificada.
La dieta se adapta primero a la enfermedad que padece el paciente, y, luego a cada enfermo en particular.
Tipos de dietas
1. Teniendo en cuenta sus características, distinguimos los siguientes tipos de dietas:
- Dieta absoluta
No se le suministra alimento alguno al paciente. Nada de ningún tipo de alimento, ya sea sólido o líquido, ni tan siquiera agua.
Está indicada para personas que van a ser operadas y en el post-operatorio inmediato.
Una dieta absoluta suele mantenerse entre 24-48 h y se le coloca al enfermo una perfusión de suero que le permita reponer los líquidos.
2. Según su consistencia:
- Dieta hídrica o líquida
Consiste en la ingestión de líquidos exclusivamente. Se prepara a base de agua pura, agua de arroz, agua albuminoidea, té, zumos y/o caldos.
Es muy importante medir y anotar la cantidad de líquidos que bebe. Está indicada en cuadros diarreicos y después de una dieta absoluta, para probar la tolerancia a los alimentos en los pacientes post-operados, se empieza administrando una dieta líquida.
Se empieza a administrar poco a poco. Si hay tolerancia y no vomita, se puede llegar a administrar el equivalente de las pérdidas (entre 2-2,5 lt./día). Si no se tolera hay que seguir con la perfusión endovenosa y continuar probando la tolerancia cada varias horas.
- Dieta blanda
Se elabora con alimentos de fácil digestión y con muy poca o sin grasas. Se prepara a base de caldos, zumos, purés, flanes, pescado hervido, etc. Después de probar la tolerancia a dieta líquida el paso siguiente es administrarle la dieta blanda.
- Dieta semisólida
Es una variedad de la dieta blanda que consiste en administrar alimentos semisólidos para que actúen como dieta de transición hasta alcanzar la dieta normal o basal.
3. Según las cantidades de calorías que presentan:
- Dieta hipocalórica
Es una dieta baja en calorías. Hay que restringir los CH, las grasas y el alcohol.
Dependiendo de la severidad de la dieta, suelen oscilar entre las 800 y las 2000 calorías en adultos. Está indicada en los casos de obesidad fundamentalmente.
- Dieta hipercalórica
Es una dieta rica en calorías. Hay que aumentar los CH y las grasas.
4. Según los alimentos permitidos o prohibidos:
- Dieta hiperproteica
Presenta un porcentaje elevado de proteínas, con respecto a una dieta normal. Suele contener más de 2 g de proteínas por kg/peso y día. Está indicada para pacientes ancianos y para la atención de grandes desnutriciones.
- Dieta hipoproteica
Es una dieta muy escasa en proteínas. Están prohibidos todos los alimentos ricos en proteínas, carnes, pescados, huevos, mariscos, quesos, etc… Se administra a pacientes con enfermedades renales y hepáticas.
- Dieta hiposódica
Es una dieta escasa en cloruro sódico, se trata de disminuir o suprimir la sal común de la comida. Una dieta sin sales es casi imposible, dado que la alimentación normal contiene 3 g de sales aproximadamente, sin añadirle sal común. La sal retiene agua en el organismo, de ahí, que esta dieta esté indicada en algunas patologías como: hipertensión arterial, enfermedad cardiaca con descompensación y aparición de edemas por retención de líquidos, Insuficiencia renal, …
- Dieta baja en grasas y colesterol
Se deben evitar los alimentos ricos en grasas, indicada para casos de: arteriosclerosis, obesidad y algunas formas de hiperlipoproteinemias.
- Dieta baja en calcio y fósforo
Para realizar esta dieta hay que evitar los alimentos ricos en leche, cacao, chocolate, nueces, vísceras animales, etc. Se indica a los pacientes que tienen tendencia a hacer cálculos de vías urinarias.
- Dieta hipoglucémica
Es una dieta baja en azúcares y sus derivados, en ella también se restringen los hidratos de carbono. Se indica para disminuir los límites de glucemia en determinados pacientes.
- Dieta laxante
Se indica para personas con estreñimiento. Los alimentos deben ser ricos en fibra. Se recomienda la ingesta de líquidos abundantes y las frutas, verduras, pan integral, galletas integrales y en general productos que contienen salvado.
- Dieta astringente o baja en residuos
Esta dieta se caracteriza por ser pobre en residuos. Deben evitarse alimentos como el pan y los cereales con salvado, así como, las verduras, las frutas, los fritos, la leche y sus derivados.
Se prescribe para pacientes con trastornos gastrointestinales que cursan con diarreas, a los que se les recomienda beber abundantes líquidos: agua y sales minerales, como la limonada alcalina, té con limón, agua de arroz, etc.
5. Según la patología que presenta el paciente:
En estas dietas, dada la especial peculiaridad de las especificaciones en relación a las patologías personalizadas de cada paciente, la función del auxiliar es tener conocimiento, a través del protocolo correspondiente, de dichas características individualizadas en razón de la aplicación del tratamiento en la atención directa y concreta a cada enfermo.
Sin extendernos en ellas, nombraremos algunas de estas dietas según la patología del enfermo:
- Dieta para enfermos cardiovasculares
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- Dieta para pacientes con ateroesclerosis.
- Dieta para pacientes con enfermedad coronaria.
- Dieta para pacientes con infarto de miocardio.
- Dieta para pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva.
- Dieta para pacientes con hipertensión arterial.
- Dietas de las enfermedades gastrointestinales
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- Dieta de los pacientes con úlcera péptica.
- Dieta para los pacientes con síndrome del colon irritable.
- Dieta en pacientes con estreñimiento.
- Dieta de los pacientes con colitis ulcerosa crónica.
AUTORES:
Cristina Caballero García. Auxiliar Administrativa. Hospital Ntra. Sra. de Gracia.
Raquel Olmos Sánchez. Auxiliar de Enfermería. Hospital Ntra. Sra. de Gracia.
Piedad Fleta Cubero. Celadora. Hospital Ntra. Sra. de Gracia.
Francisco Landa Vidal. Técnico de Imagen y Diagnóstico. Clínica Montpelier.
INTERNET: https://enfermeria.top/apuntes/tcae/manipulacion-alimentos


