Hemoptisis


Sandra García Sáez, Elena Rivero Fernández, Alba Hernández García, Kattalin Aspuru Rubio, Daniel Andrés García, Olga Rivas Calvete y María Teresa Suelves Ferrer

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Se define la hemoptisis como emisión por la boca de sangre proveniente del árbol traqueobronquial. Es un síntoma muy frecuente que puede deberse a distintas patologías. Se trata de una situación potencialmente grave que puede poner en riesgo la vida del paciente.

Etiología

Las bronquiectasias, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las neoplasias malignas de pulmón, tanto primarias como metastásicas, son la principal causa de hemoptisis. La tuberculosis continúa siendo una causa muy importante en todo el mundo, especialmente en los países en vías de desarrollo. Entre otras causas menos frecuentes se encuentra el tromboembolismo pulmonar con infarto pulmonar, la estenosis mitral y enfermedades autoinmunes. En un porcentaje no despreciable de casos, sobre todo en pacientes fumadores, no puede establecerse con seguridad el origen del sangrado, lo que se denomina hemoptisis idiopática.

Diagnóstico

Evaluación inicial: debemos comprobar que se trata de una hemoptisis y distinguir de otro tipo de sangrado, como expulsión de sangre procedente de tracto gastrointestinal (hematemesis), sangrado nasal o sangrado de encías durante la noche, que puede confundirse con una falsa hemoptisis. Es imprescindible cuantificar el sangrado para valorar la gravedad.

Exploraciones complementarias:
• Analítica: permite descartar alteración de la coagulación que predisponga al sangrado y que pueda ser reversible. Además, podemos valorar la necesidad de transfusión si el sangrado ha sido masivo
• Radiografía de tórax: puede sugerir la causa o identificar el pulmón o el lóbulo sangrante, aunque en un alto porcentajes de casos, la Rx de tórax puede ser normal.
• TC de tórax: debe realizarse en todos los pacientes con hemoptisis franca, en los pacientes con expectoración hemoptoica que presenten factores de riesgo de carcioma broncogénico y en los que presentan alteraciones en la Rx de tórax. Es una herramienta muy útil, ya que permite el estudio del parénquima pulmonar y del mediastino, identificando la causa del sangrado; además, permite el estudio del árbol vascular y posibles variaciones anatómicas de la normalidad, proporcionando información muy importante a los radiólogos intervencionistas y cirujanos torácicos para el tratamiento.
• Fibrobroncoscopia: es una herramienta fundamental en la fase aguda del sangrado. Tiene varios objetivos: confirmación de hemoptisis, identificar la localización de la misma, diagnóstico de la causa y control del sangrado, ya que permite ocluir la luz bronquial con el propio broncoscopio o mediante globo de taponamiento, así como la instilación de adrenalina y otros fármacos de forma local.

Tratamiento

Medidas generales:
• Reposo en cama en decúbito lateral del lado afecto, para proteger el pulmón no afectado de la posible aspiración de sangre.
• Control de constantes (tensión arterial, saturación de oxígeno, frecuencia cardiaca) y cuantificación de la hemoptisis.
• Control de la tos con administración de antitusígenos.
• Dieta absoluta para evitar una broncoaspiración y permitir la realización de pruebas urgentes.
• Reservar sangre y establecer vía venosa para hidratación y transfusión si precisa.

Embolizacion: es el tratamiento más seguro y eficaz para detener el sangrado en la mayoría de los casos. Está indicada en los pacientes con hemoptisis amenazante o recurrente. Se realiza mediante la cateterización de una arteria periférica y la progresión central hasta las arterias que se desee explorar. Cuando se identifica la zona vascular responsable del sangrado, se introduce un catéter en el vaso responsable y se colocan diferentes materiales (partículas calibradas de alcohol polivinílico, microesferas de polímero acrílico o espirales metálicos (coils), deteniéndose la hemorragia.

Cirugía: el tratamiento quirúrgico está indicado cuando la enfermedad de base es tributaria de cirugía para su solución (por ejemplo en tumores pulmonares en estadios iniciales). En otras ocasiones se plantea la cirugía como último recurso terapéutico para controlar la hemoptisis cuando han fallado las técnicas no quirúrgicas. La tasa de complicaciones y mortalidad es mucho más alta cuando la cirugía se realiza de forma urgente, disminuyendo en los pacientes enlos que se consigue su control mediante embolización arterial y medidas de soporte que permitan diferir el tratamiento quirúrgico.

AUTORES

Sandra García Sáez. FEA Neumología. Hospital San Jorge.
Elena Rivero Fernández. FEA Cardiología. Hospial San Jorge.
Alba Hernández García. FEA Oncología. Hospital San Jorge.
Kattalin Aspuru Rubio. FEA Digestivo. Hospital San Jorge.
Daniel Andrés García. FEA Medicina Interna. Hospital San Jorge.
Olga Rivas Calvete. Enfermera Unidad de Endoscopias. Hospital San Jorge.
María Teresa Suelves Ferrer. Enfermera Residencia IASS Sagrada Familia de Huesca