Infección por Helicobacter Pylori


Laura Almenara Michelena, Alba Herranz García, Cristina Nicolau Cano, Lydia García Fuentes, Jaime Monllau Espuis e Itziar Estrella Muelas Rives

Print Friendly, PDF & Email
Helicobacter pylori es una bacteria que vive en el estómago y afecta a más del 40% de la población mundial. Puede aparecer en personas de todas las edades, aunque suele adquirirse principalmente durante la infancia.

¿Cómo se transmite?

La transmisión ocurre principalmente de persona a persona, especialmente entre miembros de la familia, a través de:

– Vía oral-oral (contacto con saliva o vómito)

– Vía fecal-oral (agua o alimentos contaminados)

Síntomas y complicaciones

La mayoría de las personas infectadas (hasta un 80%) no presentan síntomas. Sin embargo, cuando aparecen, pueden incluir:

– Dolor o ardor en la parte superior del abdomen

– Sensación de pesadez después de comer

– Pérdida de apetito

– Náuseas o vómitos

Aunque la mayoría de los infectados nunca desarrollará problemas graves, Helicobacter pylori puede favorecer la aparición de enfermedades como:

– Gastritis crónica (inflamación persistente del estómago)

– Úlceras gástricas y duodenales

– Cáncer de estómago

– Linfoma MALT gástrico

– Anemia por deficiencia de hierro

Diagnóstico

El diagnóstico puede realizarse mediante:

Pruebas no invasivas:

– Test de aliento con urea

– Detección de antígenos en heces

– Análisis de sangre (serología)

Pruebas invasivas (requieren endoscopia):

– Biopsia gástrica

– Prueba rápida de ureasa

Importante: Si está tomando inhibidores de la bomba de protones (omeprazol y similares), debe suspenderlos al menos 2 semanas antes de hacerse las pruebas. Los antibióticos deben suspenderse al menos 4 semanas antes. De lo contrario, los resultados podrían ser erróneos (falsos negativos).

Tratamiento

El tratamiento busca eliminar completamente la bacteria mediante una combinación de medicamentos que incluye:

– Inhibidores de la bomba de protones

– Antibióticos (amoxicilina, claritromicina, metronidazol…)

– En algunos casos, bismuto

La duración habitual del tratamiento es de 10 a 14 días. Es fundamental completar todo el tratamiento según las indicaciones médicas.

Tras finalizar el tratamiento, se debe confirmar la eliminación de la bacteria mediante, al menos 4 semanas después.

¿Por qué a veces el tratamiento no funciona?

El principal problema es que la bacteria puede hacerse resistente a los antibióticos. Por este motivo es fundamental:

  • Tomar todos los medicamentos exactamente como le ha indicado su médico
  • Completar todo el tratamiento, aunque se sienta mejor antes de terminarlo
  • No automedicarse con antibióticos
  • Informar a su médico si ha tomado antibióticos recientemente

Si el primer tratamiento no funciona, existen otras opciones. Su médico le indicará un tratamiento diferente que evite repetir los mismos antibióticos.

Importancia del tratamiento

La eliminación de Helicobacter pylori reduce significativamente el riesgo de úlceras pépticas y cáncer gástrico, especialmente en poblaciones de alto riesgo. Por ello, se recomienda tratar a todas las personas infectadas.

¿Se puede prevenir?

Las medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de contagio incluyen:

  • Lavarse las manos con frecuencia
  • Asegurar el consumo de agua potable y alimentos bien cocinados
  • Mantener buenas condiciones de higiene en el hogar

Conclusión

En resumen, Helicobacter pylori es una infección muy frecuente en humanos, afectando a más de la mitad de la población mundial. Aunque la mayoría de los infectados nunca desarrollará problemas graves, H. pylori puede favorecer la aparición de enfermedades importantes del aparato digestivo, por lo que su diagnóstico y tratamiento tienen una gran relevancia clínica.

 

AUTORES

Laura Almenara Michelena. MIR de Aparato Digestivo.

Alba Herranz García. MIR de Psiquiatría.

Cristina Nicolau Cano. MIR de Medicina Preventiva y Salud Pública.

Lydia García Fuentes y Jaime Monllau Espuis. MIR de Urología.

Itziar Estrella Muelas Rives. MIR de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología.

Hospital Universitario Miguel Servet