La meningitis

Jesús Castilla, Manuel García Cenoz y Fernando Recalde

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Todos los años, especialmente en los meses fríos, aparecen algunos casos de meningitis. Aunque son pocos, suelen causar inquietud y preocupación en la sociedad.

¿Qué es la meningitis?

Es una enfermedad poco frecuente. Se produce por la inflamación de las meninges, es decir, de las membranas que rodean y protegen al cerebro y a la médula espinal.

¿Cuál es su causa?

Diversos virus y bacterias pueden producir meningitis.
Las más frecuentes son las meningitis causadas por virus, que en la gran mayoría de los casos evolucionan a la curación.
Las meningitis causadas por bacterias siguen siendo las más agresivas, aunque los antibióticos han mejorado mucho su pronóstico.
La bacteria que causa con mayor frecuencia meningitis es el meningococo. Existen varios tipos de meningococos, pero el que está causando la gran mayoría de los casos de meningitis en Navarra y en España en los últimos años es el meningococo B.
Con mucha menor frecuencia las meningitis son causadas por otras bacterias (Haemophilus, neumococos, estreptococos, etc).

¿Cuáles son sus síntomas?

La enfermedad causada por el meningococo suele presentar varios de los siguientes síntomas: fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de nuca (dificultad para mover el cuello y mirar hacia abajo), vómitos bruscos, irritabilidad, manchas color rojo-púrpura en la piel, disminución del estado de conciencia y gran afectación del estado general.

¿Quiénes pueden padecerla?

La enfermedad puede aparecer en cualquier edad, pero es mucho más frecuente en la infancia, presentándose prácticamente la mitad de los casos en niños y niñas menores de seis años.

¿Se puede curar la meningitis?

Afortunadamente, con un diagnóstico precoz y el tratamiento con antibióticos adecuados, disminuyen de forma importante las consecuencias de la enfermedad, consiguiéndose la curación sin secuelas en la inmensa mayoría de los casos.

¿Qué hacer ante los sintomas?

Ante los síntomas comentados, se requiere atención médica inmediata, para su tratamiento lo más precoz posible.

¿Cómo se transmite la meningitis?

El meningococo aparece de forma transitoria en la nariz y garganta de muchas personas que no tienen síntomas ni padecen la enfermedad. Estas personas son “portadores sanos”. El meningococo se transmite de persona a persona, al estornudar, besar, hablar, etc. Para que se produzca el contagio se requiere el contacto directo y muy cercano, ya que esta bacteria no sobrevive fuera del organismo humano. La transmisión es más fácil cuando la persona portadora tiene catarro (hay más estornudos, moco), o en lugares poco ventilados y en los lugares cerrados de alta concurrencia.
De todas las personas que se exponen al meningococo, la gran mayoría no enferman y eliminan a la bacteria gracias a la acción de las defensas del organismo.

¿Podemos prevenir la meningitis con vacunas?

Las vacunas nos ayudan a prevenir una parte de las meningitis bacterianas, pero por desgracia, no disponemos de vacunas frente a todas ellas.
Existen vacunas frente a algunas de las bacterias que causan meningitis (el meningococo C, el Haemophilus y el neumococo) lo que ha hecho que disminuya mucho la frecuencia de meningitis causada por estas bacterias.
Frente al meningococo B no existe vacuna, y por ello, éste ha pasado a ser el principal causante de las meningitis bacterianas hoy en día en Navarra.

¿Qué medidas preventivas se toman cuando se detecta un caso?

El Departamento de Salud mantiene una estricta vigilancia de los casos de enfermedad por meningococo, con la participación de todos los médicos y pediatras de Navarra y del Instituto de Salud Pública. Ante la sospecha o confirmación de un caso se pone en marcha un protocolo preventivo urgente dirigido a tomar inmediatamente lasmedidas adecuadas a cada situación. Además de tratar al enfermo, se toman las medidas para prevenir la aparición de casos secundarios en el entorno inmediato de la persona enferma. Ante el diagnóstico de un caso de enfermedad por meningococo se administra un antibiótico, con finalidad preventiva, a las personas que han tenido contacto directo, estrecho y prolongado con el enfermo. Por ser un tratamiento preventivo se dirige a las personas que están sanas. También se les vacuna si no lo están siempre que exista vacuna contra el germen implicado.
La experiencia de varios años ha demostrado que este protocolo es muy eficaz para evitar que algún contacto con el enfermo pueda servir para desarrollar la enfermedad.
La extensión de este tratamiento preventivo a personas que no cumplen los criterios no ha demostrado ningún beneficio, y por el contrario, podría originar efectos secundarios.
Las meningitis causadas por otros gérmenes distintos del meningococo no requieren, por lo general, medidas preventivas dirigidas a los contactos.