La rehabilitación física desde Terapia Ocupacional

)Ioana Laparra Alguacil . Terapeuta Ocupacional Edurne Apestegui Egea . Terapeuta Ocupacional. Colegio Oficial de Terapeutas Ocupacionales de Navarra

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La discapacidad física es un trauma que afecta en todos los aspectos de la vida, disminuyendo las capacidades físicas y limitando a la persona a la hora de llevar a cabo su vida diaria y sus ocupaciones. Una lesión medular o un accidente cerebrovascular no sólo son traumáticos en el sentido médico, también destruye toda una forma de vida, dividiendo la historia de la persona en dos partes: el antes y el después. Por lo que, desde esta perspectiva, podemos entender que el proceso rehabilitador deberá englobar muchos aspectos de la persona (físico, familiar y sociocultural). Por esta razón es necesario que la persona sea tratada por un equipo multidisciplinar que trabaje en estrecha colaboración: médico rehabilitador, fisioterapeutas, logopedas, terapeuta ocupacional…

La población diana a la que va dirigida la atención del terapeuta ocupacional en un servicio de rehabilitación física son, personas de cualquier edad con dificultades en las actividades que realiza en su día a día, afectadas por una artrosis y/o artritis, secuelas de quemaduras o traumatismos, amputaciones, lesión medular, traumatismos craneoencefálicos, enfermedades cardiorrespiratorias, malformaciones congénitas y enfermedades neurodegenerativas cómo espina bífida, parkinson, esclerosis múltiple,…

El terapeuta ocupacional aplica la actividad como medio preventivo o terapéutico con la finalidad de lograr la armonización del paciente en relación con sus ocupaciones (trabajo, ocio, estudio, actividades de la vida diaria,..). El interés central de nuestra profesión es lograr el máximo nivel posible de autonomía y satisfacción en el desempeño ocupacional.

Algunos de los objetivos a trabajar

  • Mejorar el desempeño de las actividades básicas de la vida diaria, de manera que se entrenará la nueva manera de conseguir ser autónomos en el vestido, alimentación, aseo, desplazamientos.
  • Reeducar las habilidades sensoriales y perceptivas, normalizar el componente motor e integrar los componentes cognitivos.
  • Que la familia aprenda a manejar la nueva situación y enseñarle a prestar la ayuda oportuna y adecuada a su familiar.
  • Identificar los problemas que pueda encontrar cuando abandone el recurso asistencial.
  • Ayudar al paciente a analizar su vida diaria: encontrando medios de simplificación de rutinas.
  • Asesorar sobre la eliminación de barreras en el domicilio y la utilización de productos de apoyo.
  • Entrenamiento en el uso de diferentes sistemas de comunicación y manejo de silla de ruedas.
  • Reasunción de los roles ocupacionales y mejora de la competencia ocupacional. Orientar en los posibles nuevos trabajos o actividades de ocio y tiempo libre que podrá llevar a cabo de acuerdo con su nivel de funcionalidad.

La intervención domiciliaria del terapeuta ocupacional

La intervención del terapeuta ocupacional puede proporcionarse en fases agudas, subagudas o crónicas de la enfermedad. Cuanto antes se intervenga, mejores resultados obtendremos. El paciente es remitido por el médico rehabilitador del servicio para mejorar la funcionalidad y lograr la máxima independencia posible en las actividades de la vida diaria (higiene, vestido, alimentación,…). Inicialmente mientras el paciente está hospitalizado y después ambulatoriamente. Finalmente es recomendable que el terapeuta ocupacional haga varias visitas domiciliarias para analizar el entorno del paciente y así poder adaptarlo al nivel funcional que haya adquirido la persona a lo largo de su proceso de rehabilitación.

El alta domiciliaria es deseada y anhelada tanto por los pacientes como por sus familiares, pero al mismo tiempo es un periodo de mucha incertidumbre y ansiedad puesto que es el momento de enfrentarse a una “nueva realidad” y por lo tanto a la “nueva” forma de hacer sus actividades rutinarias en su domicilio, que en este momento, se ha convertido en un entorno con demasiadas barreras hostiles por no estar adaptado a su “nueva manera de vivir”.

La intervención domiciliaria se hace necesaria por varios motivos. Uno de ellos, es valorar el grado de autonomía del paciente en su domicilio con el propósito de realizar una correcta prescripción de los productos de apoyo (cama articulada, elevador de wc, cubiertos adaptados,…). Otro de los motivos, es valorar el grado de ejecución correcto de las actividades como por ejemplo, vestido, aseo, alimentación y transferencias tanto del paciente como del familiar y corregir o asesorar sobre el modo correcto de realizarlas.

Servicios de Terapia Ocupacional

La variabilidad de lugares en los que se pueden prestar servicios de Terapia Ocupacional para personas con discapacidad física es muy elevada: Servicios de rehabilitación en centros públicos como hospitales y clínicas, Centros de atención primaria, Fundaciones privadas y Mutuas. Ámbito de actuación que no debemos dejar de lado, puesto que da continuidad a los servicios anteriormente citados, es el ejercicio libre en consultas, centros especializados en Terapia Ocupacional, gabinetes y porque no, en el propio ámbito domiciliario.

Actualmente en Navarra hay muchas personas con discapacidad física que no son todo lo independientes que pudieran ser en las actividades de la vida diaria porque no existe un servicio de rehabilitación que cuente con el perfil profesional del Terapeuta Ocupacional desde el ámbito público, ni a nivel de mutuas, lo que genera una sobrecarga importante a nivel familiar como físico, económico y emocional, puesto que el entorno más cercano es quien atiende al afectado sin estar entrenado en cómo realizar movilizaciones y transferencias, comprando productos de apoyo que no son los más útiles o adecuados en su caso, a veces desde la sobreprotección. Por no hablar de la persona, afectada en todos sus aspectos, tanto emocionales, sociales, laborales,…

La demanda del papel del terapeuta ocupacional en rehabilitación física es real, hace ya unos años se intentó implantar la figura del terapeuta ocupacional en el Complejo Hospitalario, pero a fecha de hoy Navarra sigue sin tener un departamento de Terapia Ocupacional en ninguno de sus servicios de Rehabilitación, salvo en la Clínica Ubarmin que atiende únicamente a usuarios con daño cerebral. Teniendo que acudir el resto de pacientes de forma privada a recibir el tratamiento a través de Asociaciones de familiares específicas o desplazarse a otras Comunidades donde existen Centros de rehabilitación específicos como pueden ser el Hospital de Parapléjicos de Toledo, Instituto Guttmann o los llamados Centros de Recuperación de personas con discapacidad física (CRMF).

En una recopilación realizada por el Colegio Oficial de Terapeutas Ocupacionales de Navarra – Nafaroako Lan Terapeuten Elkargoa acerca del número de terapeutas trabajando en servicios de rehabilitación de otras Comunidades, recogimos, por ejemplo, que en País Vasco ya desde hace años había unos 11 trabajando; en Aragón 13; en Castilla León otros 10; Baleares 10 y sólo en la provincia de Barcelona 24. Estos son solo algunos ejemplos y debemos tener en cuenta que en casi todas las Comunidades Autónomas se cuenta con el perfil profesional del terapeuta en este campo de la rehabilitación física.

Desde el colectivo de terapeutas ocupacionales somos optimistas y esperamos que en breve podamos estar prestando nuestros servicios a todos los ciudadanos con discapacidad física a través de los Servicios de Rehabilitación de los diferentes Hospitales de SNS-Osasunbidea.