Pie plano en la infancia

Virginia Sangüesa Sánchez. F.E.A. Medicina Física y Rehabilitación. Complejo Hospitalario de Navarra Sophie Marie Gorostiaga Maurer, José Federico Giarratana, Laura Elena Roldán Arcelus e Ibán Plaza Izurieta. M.I.R. Medicina Física y Rehabilitación. Complejo Hospitalario de Navarra Ana Abad Marco. F.E.A Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Universitario Miguel Servet

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Flat and normal feet.
Flat and normal feet.
La infancia es un periodo de cambio y desarrollo en el que en ocasiones hay alteraciones que pueden preocupar a los padres. Tener los pies planos en los primeros años de vida es una alteración muy frecuente. Sólo en unos pocos casos puede ocasionar sintomatología, en la mayoría de los niños se corregirá con la edad o si permanece no provocará ninguna limitación.

Tener el pie plano significa que uno de los arcos que sostiene la arquitectura del pie está disminuido. El arco plantar longitudinal tiene menor altura, está aplanado.
En los niños la incidencia es más elevada por varios motivos. Al nacimiento el arco longitudinal del pie no está presente y se va desarrollando en los primeros meses y años de vida. En general, hasta que el niño tiene 2 o 3 años el pie tiene aspecto plano, en parte por la inmadurez fisiológica neuromuscular, por la elasticidad y porque el cuerpo a esa edad tiene un acumulo de grasa en la zona interna de la planta del pie que hace que aumente la sensación de hundimiento del arco. En muy pocos casos el pie plano es secundario a alteración anatómica o neurológica.
Lo más frecuente es que no haya ninguna causa que provoque el pie plano y que sea una alteración que se modifica con la exploración y que desaparecerá con el crecimiento, entonces es conocido como pie plano flexible.
Al cumplir 4 o 5 años el arco se va desarrollando y en muchos casos desaparece. Incluso en los casos en los que no desaparezca a esa edad lo más habitual es que no provoque ninguna sintomatología. No hay que olvidar que hasta un 20% de los adultos tienen los pies planos sin ser secundario a ninguna alteración y sin ocasionales ningún dolor ni limitación.
No se conoce la causa del pie plano flexible, pero si algunos factores que lo pueden favorecer, por ejemplo se ha observado que en las poblaciones que caminan más tiempo descalzos los niños tienen menos incidencia de pie plano.
Parece que el hecho de ir descalzo favorece el desarrollo de la musculatura propia del pie, mientras que los calzados rígidos interfieren en este proceso. Por ello, actualmente se recomienda que el calzado del niño sea flexible.

Pie plano rígido

Ante el hallazgo de un niño con los pies planos lo más importante es comprobar que es flexible, es decir, que con ciertas maniobras se puede reproducir la curvatura normal de la planta del pie. En caso de que no se pueda corregir sería un pie plano rígido generalmente secundario a alguna alteración, la más frecuente la coalición tarsiana. Esta alteración consiste en tener un puente rígido entre los huesos del tarso. En este caso el pie plano puede provocar dolor y requerir un tratamiento específico. Nos vamos a referir al pie plano flexible por ser mucho más habitual. .
En la consulta médica, ante un niño con pie plano hay que realizar una exploración que incluya examinar el patrón de marcha, la columna vertebral y las extremidades inferiores. Habrá que descartar alteraciones ortopédicas como escoliosis, dismetría, rotaciones o desviaciones de la cadera, rodilla o tobillo. En la exploración general debe valorarse si el niño presenta algún cuadro de hiperlaxitud ligamentosa que pueda contribuir al “hundimiento” del pie en carga. Un examen completo del pie y valorar en las piernas la movilidad, la fuerza y sensibilidad. El médico le pedirá que camine por la consulta para descartar otras alteraciones. Aunque sea infrecuente, el pie plano puede ser el primer síntoma de una alteración neurológica.

El test de Jack

Para confirmar que se trata de un pie plano flexible, las dos maniobras básicas son el test de Jack y algo tan sencillo como pedir al niño que se coloque de puntillas.
El test de Jack se realiza estando el niño de pie, el médico realizará un movimiento de extensión del dedo gordo del pie. También pedirá al niño que se coloque de puntillas. En ambas maniobras es indicativo de pie plano flexible y por tanto de buen pronóstico si aparece la curva en el talón.
Tras la consulta si se comprueba que es un pie plano flexible, no hace falta pedir pruebas complementarias. Si el pie es plano rígido, no conseguimos reproducir la curva con las maniobras o están presentes otras alteraciones sí puede ser necesario solicitar otros estudios.
En el caso de un pie plano flexible lo más importante es aceptar que no es motivo de preocupación y saber que el desarrollo habitual del niño hará que se corrija en la mayor parte de los casos o que si permanece hasta la edad adulta, no provocará síntomas. Se le recomendará seguir unas indicaciones que en realidad benefician a todos los niños, independientemente de que tengan el pie plano o no como son: utilizar calzado flexible, estimular la deambulación descalzos, hacer ejercicio para tener la musculatura lo más fuerte posible, animarles a caminar de puntillas. No hay ninguna necesidad ni hay indicación de utilizar plantillas, calzado ortopédico…. Ni hormas especiales….