Síndrome de Guillain-Barré


María Barrera Sánchez, Lucas Barros López, Miriam Royo Álvarez, Laura Martín Sánchez, Irene Sampedro Martín, Marcos Blanco Santoro, Laura Ventura Prado, Pilar García Fuertes

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El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es una enfermedad neurológica aguda en la que el sistema inmunitario ataca de forma errónea al sistema nervioso periférico. Aunque poco frecuente, con una incidencia de 1–2 casos por cada 100.000 habitantes al año, constituye la principal causa de parálisis flácida en países desarrollados y puede comprometer la vida del paciente.

En la mayoría de los casos, el SGB aparece tras una infección respiratoria o gastrointestinal. El mecanismo subyacente es el llamado mimetismo molecular: el sistema inmunitario genera anticuerpos frente a microorganismos que, por similitud estructural, también dañan componentes de los nervios, especialmente los gangliósidos (lípidos presentes en la membrana de células del sistema nervioso). Este proceso desencadena inflamación y desmielinización, dificultando la transmisión del impulso nervioso.

Clínicamente, se caracteriza por una debilidad muscular progresiva, simétrica y ascendente, que suele iniciarse en las piernas y avanzar hacia los brazos. Se acompaña de pérdida de reflejos osteotendinosos y, en ocasiones, de síntomas sensitivos leves. Hasta un 30% de los pacientes puede desarrollar insuficiencia respiratoria, requiriendo ingreso en UCI y conexión a ventilación mecánica. Además, es frecuente la disfunción autonómica, con alteraciones de la presión arterial o arritmias, lo que obliga a una estrecha monitorización.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, con alteraciones características en el análisis de líquido cefalorraquídeo y alteraciones en los estudios de conducción nerviosa.

El tratamiento se basa en inmunoterapia precoz, mediante inmunoglobulinas intravenosas o plasmaféresis, ambas con eficacia similar. El manejo en unidades especializadas es clave, especialmente en los casos graves.

El pronóstico es generalmente favorable: alrededor del 80% de los pacientes recupera la capacidad de caminar de forma independiente, aunque hasta un 20% puede presentar secuelas. La mortalidad oscila entre el 3% y el 7%.

En los últimos años, se ha descrito una asociación entre el SGB y la infección por SARS-CoV-2, probablemente mediada por mecanismos inmunológicos similares. Aunque también se han notificado casos tras la vacunación, el riesgo es muy bajo y claramente inferior al asociado a la infección.

En definitiva, el SGB es un ejemplo paradigmático de cómo una respuesta inmunitaria, inicialmente protectora, puede convertirse en un proceso patológico con importantes consecuencias clínicas.

AUTORES:

  • María Barrera Sánchez. Médico Interno Residente en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Lucas Barros López. Médico Interno Residente en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Miriam Royo Álvarez. Médico Adjunto en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Laura Martín Sánchez. Médico Adjunto en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Irene Sampedro Martín. Médico Adjunto en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Marcos Blanco Santoro. Médico Interno Residente en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Laura Ventura Prado. Médico Interno Residente en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.
  • Pilar García Fuertes. Médico Interno Residente en Medicina Intensiva. Hospital Universitario Miguel Servet.