Tengo dificultad respiratoria ¿Debo preocuparme?


Lucía Rivarés Garasa, Ana Belén Mongio Pardo, Nieves Otín Guarga, Esmeralda Lobera Salvatierra y Óscar Sambía Novellón

Print Friendly, PDF & Email
La sensación de falta de aire, lo que en medicina se denomina disnea, es la sensación desagradable de tener dificultad respiratoria. Las personas experimentan y describen la falta de aire de manera diferente dependiendo de la causa.

Durante el ejercicio o a gran altitud es normal que se produzca un aumento en la frecuencia y la profundidad de las respiraciones, pero dicho aumento rara vez resulta molesto. La frecuencia respiratoria también aumenta durante el reposo como consecuencia de muchos trastornos, ya sean de los pulmones o en otras partes del organismo. Por ejemplo, cuando las personas tienen fiebre respiran más rápido.
La respiración acelerada en una persona con disnea suele acompañarse de una sensación de ahogo. La persona tiene la sensación de ser incapaz de respirar con suficiente rapidez o profundidad. Puede notar que necesita más esfuerzo para expandir el tórax al respirar o para expulsar el aire al exhalar. También puede tener la incómoda sensación de que necesita urgentemente inhalar (inspiración) antes de terminar de exhalar (espiración), o puede tener diversas sensaciones a menudo descritas como opresión en el pecho.
Pueden existir otros síntomas, como tos o dolor torácico, dependiendo de la causa de la disnea.

Causas

La disnea generalmente está causada por enfermedades pulmonares o del corazón. Las causas más comunes son: Asma. Neumonía.Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Infarto cardíaco o angina (dolor torácico debido al flujo inadecuado de sangre y oxígeno al corazón). Desacondicionamiento físico (debilidad de los músculos y del corazón debido a la inactividad) y la embolia pulmonar (bloqueo repentino de una arteria del pulmón, por lo general por un coágulo de sangre) es una causa menos frecuente pero grave.

La disnea puede ser consecuencia de:
1• Trastornos pulmonares restrictivos.
2• Trastornos pulmonares obstructivos.
1. En los trastornos pulmonares restrictivos (como la fibrosis pulmonar) los pulmones pierden elasticidad y es necesario un mayor esfuerzo para dilatarse durante la inspiración.
2. En los trastornos obstructivos (como en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica “EPOC” o el asma), la resistencia al flujo del aire aumenta debido al estrechamiento de las vías respiratorias. Las vías respiratorias se dilatan durante la inspiración, entrando el aire. El problema viene cuando las vías respiratorias se estrechan en la espiración, el aire no puede salir de los pulmones a la velocidad normal y la respiración se vuelve sibilante y dificultosa. Cuando queda mucho aire atrapado en los pulmones después de la espiración, se produce disnea.

Las personas con asma tienen disnea cuando tienen una crisis. Generalmente, se recomienda a estos pacientes que tengan un inhalador a mano para usar durante la crisis. El medicamento que contiene el inhalador ayuda a abrir las vías aéreas.

Otras patologías como la insuficiencia cardíaca, anemia, acumulación de ácido láctico en sangre… producen también dificultad en el trabajo respiratorio.
El síndrome de hiperventilación, bastante frecuente en la sociedad actual, produce en el sujeto una sensación de no entrar suficiente aire y respira de manera intensa y rápida. Suele estar producido por ansiedad más que por un trastorno físico.
Muchos de los que experimentan este síndrome se alarman, pueden presentar dolor torácico y por ello creer que sufren un infarto de miocardio. La persona afectada puede sufrir una alteración de la consciencia, un pequeño mareo y también puede experimentar un hormigueo en las manos, en los pies y alrededor de la boca.

¿Cuándo preocuparme?

Signos de alarma:
• Dificultad respiratoria en reposo
• Disminución del nivel de consciencia, agitación o confusión
• Molestia en el pecho o sensación de que el corazón está latiendo muy rápido o con latidos irregulares (palpitaciones)

Necesidad de atención médica:
Los pacientes con dificultad respiratoria en reposo, dolor torácico, palpitaciones, disminución del nivel de consciencia, agitación, confusión o que tienen dificultad para mover el aire dentro y fuera de los pulmones, necesitan atención médica de inmediato. Pueden necesitar de forma urgente pruebas diagnósticas, tratamiento, y a veces su ingreso hospitalario. En otras ocasiones basta con llamar al médico. En función de la naturaleza y la gravedad de los síntomas, la edad, y cualquier trastorno subyacente, el médico indicará la mejor actuación posible.

AUTORES:

Lucía Rivarés Garasa, Ana Belén Mongio Pardo y Nieves Otín Guarga. Enfermeras de Especialidades Médicas. H.G. San Jorge. Huesca
Esmeralda Lobera Salvatierra. Enfermera de Urgencias. H.G. San Jorge. Huesca
Óscar Sambía Novellón. Enfermero de Especialidades Médicas. H.G. San Jorge. Huesca