Virus ZIKA y sus implicaciones en la concepción y embarazo


Elena Beltrán Murillo, Naomi Artal López, Ana Salinas Badia, Pedro Olivera Salort, Ana Romeo Aparicio, Celia Queipo Menéndez, Laura Blasco Alconchel, Hannah Sarasola Cullen, Rialta Castán Marigómez, María Cortés Costa

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El virus Zika es un flavivirus que se transmite principalmente por la picadura del mosquito del género Aedes1. Tras su identificación en África en 1947, permaneció como infección esporádica hasta la gran epidemia en América Latina, cuando se estableció su relación causal con microcefalia y otras malformaciones congénitas2.

Esta infección vírica es endémica de la mayor parte de países de Sudamérica, América Central y Caribe. También existe transmisión en algunas partes del Sudeste Asiático, India y algunos países africanos3.

La relevancia del virus Zika en relación con la gestación es que puede transmitirse a través de las relaciones sexuales y por vía transplacentaria al feto por transmisión vertical o materno-fetal. Esta transmisión puede ocurrir incluso en casos asintomáticos4.

¿Qué síntomas genera?

El periodo de incubación de la infección es de 3 a 15 días, aunque el 80% de los infectados son asintomáticos5,6.

El 20% restante puede desarrollar un cuadro más o menos leve con fiebre moderada, erupción cutánea, dolor articular y muscular, conjuntivitis y dolor de cabeza. El cuadro suele durar de 2 a 7 días1,5.

¿Cómo se contagia el Zika?1,3,4,6

  • Transmisión por mosquito (principal vía)
  • Transmisión sexual (anal, vaginal u oral)
  • Transmisión materno-fetal
    • Primer trimestre: 8% (Síndrome Zika congénito más grave)
    • Segundo trimestre: 6%
    • Tercer trimestre: 3.8%
  • Otras vías (raras): trasplante, transfusión sanguínea

No se ha demostrado de forma efectiva que el virus Zika se transmita por la lactancia materna. Por lo tanto, la lactancia no está contraindicada, incluso si la madre tiene o ha tenido infección por Zika3.

¿Por qué se considera el virus Zika grave durante el embarazo?

La infección fetal durante la gestación puede implicar malformaciones congénitas graves tales como la afectación del SNC. El síndrome Zika congénito incluye microcefalia, alteraciones en el SNC, anomalías auditivas y oculares6,7.

Esto puede dar lugar a discapacidad intelectual, convulsiones, problemas motores y dificultades en la alimentación7.

Durante el embarazo, la infección por Zika puede implicar mayor riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro y/o muerte fetal6.

¿Cómo se diagnostica en el embarazo?3,6

  • Análisis de sangre y orina (PCR o serologías)
  • Evaluación clínica
  • Ecografías seriadas

¿Existe tratamiento o vacuna?3,4

  • No existe vacuna contra el virus Zika
  • Tampoco existe tratamiento antiviral específico
  • El tratamiento de la infección en la gestante es sintomático

Recomendaciones para gestantes o personas que viajan a zonas endémicas3,4

  • Las gestantes deben evitar viajar a lugares endémicos de Zika durante el embarazo.
  • En caso de viaje, minimizar riesgo de picaduras (ropa de manga larga, repelentes, mosquiteras)
  • Si una pareja de una embarazada ha viajado a un país endémico, se recomienda uso de preservativo durante todo el embarazo para sexo vaginal, anal y oral.
  • En caso de planificación de embarazo tras viaje a un país endémico se recomienda esperar
    • En caso de la mujer al menos 2 meses tras la infección activa o regreso del país endémico
    • En caso del hombre al menos 3 meses tras la infección activa o regreso del país endémico

AUTORES:

  1. Elena Beltrán Murillo (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza).
  2. Naomi Artal López (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Parc Sanitari Sant Joan de Déu en Sant Boi de Llobregat, Barcelona).
  3. Ana Salinas Badia (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital de Barbastro).
  4. Pedro Olivera Salort (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  5. Ana Romeo Aparicio (Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  6. Celia Queipo Menéndez (Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  7. Laura Blasco Alconchel (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  8. Hannah Sarasola Cullen (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  9. Rialta Castán Marigómez (Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia – Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza).
  10. María Cortés Costa (Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia – Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza).

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Musso D, Ko AI, Baud D. Zika virus infection—after the pandemic. N Engl J Med. 2019;381(15):1444–57.
  2. Rasmussen SA, Jamieson DJ, Honein MA, Petersen LR. Zika virus and birth defects—reviewing the evidence for causality. N Engl J Med. 2016;374(20):1981–7.
  3. World Health Organization. Zika virus. WHO Fact Sheets. Geneva: WHO; 2023.
  4. Moreira J, Peixoto TM, Siqueira AM, Lamas CC. Sexually acquired Zika virus: a systematic review. Clin Microbiol Infect. 2017;23(5):296–305.
  5. Centers for Disease Control and Prevention. Zika virus: clinical overview. Atlanta: CDC; 2022.
  6. Hoen B, Schaub B, Funk AL, Ardillon V, Boullard M, Cabié A, et al. Pregnancy outcomes after Zika virus infection in pregnancy. 2018;391(10123):987–95.
  7. Moore CA, Staples JE, Dobyns WB, Pessoa A, Ventura CV, da Fonseca EB, et al. Characterizing the pattern of anomalies in congenital Zika syndrome. N Engl J Med. 2017;376(10):950–8.