Enfermedad respiratoria crónica: ejercicio en tiempos de COVID-19

Janko Calvo Gil. Fisioterapeuta del Hospital Reina Sofía de Tudela

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La práctica de actividad física de manera regular es esencial para tener un estilo de vida saludable y todavía más importante para aquellas personas que sufren una patología crónica respiratoria (como por ejemplo EPOC, bronquiectasias, fibrosis quística, etc). La falta de movilidad tiene un efecto directo negativo en la fuerza muscular y la capacidad cardiopulmonar.

El confinamiento decretado por la crisis sanitaria puede llevar a la inactividad física y al sedentarismo de las personas; especialmente en estos pacientes crónicos, por lo que citaremos unas recomendaciones generales de ejercicios que pueden realizar en su domicilio durante estos tiempos de COVID-19.
• Realizar ejercicio físico a diario (puede variar en función de la situación clínica de cada uno). Detener el ejercicio si presenta sintomatología respiratoria más de la habitual (mayor sensación de ahogo o dificultad al respirar). Usar la escala de Borg para controlar la intensidad de los ejercicios. Esta escala valora la percepción subjetiva de esfuerzo y puntúa desde 0 (que corresponde a nada de fatiga o de dificultad respiratoria) y aumenta hasta 10 (corresponde a la máxima fatiga o dificultad):
Se recomienda realizar ejercicio de intensidad ligero-moderado. Esto quiere decir que el cansancio de los músculos que están trabajando o la sensación de dificultad respiratoria durante el ejercicio debería estar entre 4-5 (por encima del color verde, sin llegar al rojo). NO sobrepasar estos valores. Y en los períodos de descanso esta sensación se recupere a valores de 0-2 (por debajo del color verde).

Si se sobrepasa la intensidad recomendada disminuir el número de repeticiones o el ritmo al que se está haciendo el ejercicio.

• Evitar períodos largos de sedestación o inmovilidad. Realizar 2-3 veces al día, combinando ejercicios de piernas y brazos:

• Ejercicios para piernas: sentado en silla levantar la pierna hacia arriba, levantarse y sentarse de la silla, caminar en estático (levantar rodillas hacia arriba), subir y bajar escalón, ponerse de puntillas sujetándose a una silla, dar paseo por la vivienda,….
• Ejercicios para brazos: Levantar peso (ejemplo botella de agua) hasta altura de los hombros (separando los brazos del cuerpo), levantar palo hacia delante y arriba, hacer flexiones en la pared,…
• Controlar la respiración durante los ejercicios: Inspirar (coger aire) por la nariz y espirar (soltar aire) por la boca con los labios fruncidos (como si soplásemos una vela).
Aquellos pacientes que habitualmente hacen fisioterapia respiratoria para el correcto drenaje de secreciones, necesitan seguir con la práctica de estas técnicas durante el confinamiento.
• Los ejercicios de fisioterapia respiratoria deberían realizarse teniendo en cuenta el tratamiento inhalado que cada paciente realiza. Por lo que se recomienda seguir este orden (el cuál variará en función de los fármacos que le hayan pautado el médico. Si no está pautado, no se realiza): 1) broncodilatador, 2) suero hipertónico nebulizado, 3) ejercicios de fisioterapia respiratoria, y 4) antibiótico nebulizado.
• Realizar aquellos ejercicios que usáis habitualmente con vuestro fisioterapeuta respiratorio para eliminar las secreciones. Como por ejemplo, espiraciones lentas y prolongadas con glotis abierta, uso de distintos dispositivos instrumentales, tos dirigida, etc.
• Como mínimo realizar 1 vez al día, pero se pueden realizar todas las veces que sea necesario.
• Para evitar al máximo el riesgo de contaminar el entorno se recomienda:
– Usar servilletas de un solo uso y tirarla directamente a la basura cuando se expectore.
– Limpiarse bien las manos después de los ejercicios (agua y jabón, o solución hidroalcohólica).
– Limpiar las superficies de alrededor (mesa, silla, etc) y airear la casa durante unos minutos después de realizar los ejercicios.