Exploración sensorial del pie diabético: test del monofilamento

Elena González Esain, Marta Bona Otal, Paula Ayestarán Yubero y Ariñe Goñi Torrea

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El monofilamento 5.07 (10g) de Semmes-Weinstein (SWME) es un método sencillo, barato y reproducible para examinar la sensibilidad protectora en la prevención del desarrollo de neuropatía diabética.

El monofilamento es la herramienta de cribado o screening aconsejada para detectar el riesgo de ulceración o amputación en las personas diabéticas. Tiene una sensibilidad del 95-100% y una especificidad del 80%.

Descripción

El monofilamento SWME es una fibra de nylon unida a un mango, que al aplicarla perpendicularmente sobre la piel del paciente ejerce una fuerza de 10g, fuerza suficiente para la exploración de la sensibilidad. Está calibrado para que independientemente de la presión aplicada por el profesional, ni las vibraciones ni fluctuaciones influyan sobre la cantidad de fuerza ejercida.
La principal utilidad de estos instrumentos es examinar la sensibilidad a la presión y el tacto, lo que se ha denominado la “sensibilidad protectora”.
No existen datos precisos sobre su vida útil, pero algunos estudios sugieren que no debe utilizarse en más de 10 pacientes sin un periodo de recuperación viscoelástica de 24h.
En la guía de utilización de cada monofilamento empleado se especifica el uso recomendado, que normalmente queda limitado a 1000 aplicaciones, es decir, a 100 pacientes con 10 aplicaciones en cada examen.
Evidentemente, si el filamento presenta cualquier alteración grave, tipo rotura, curvatura o acodamiento, debe descartarse.

Metodología

Se explica a continuación una de las técnicas más utilzadas y recomendada.
Se examinarán 10 puntos en cada pie: pulpejo de las falanges distales del primero, tercer y quinto dedo, cabeza de los metatarsianos de los mismos dedos, parte lateral y medial parte central de la planta del pie, talón y en la superficie dorsal del pie, entre la base del primer y segundo dedo.

Imagen de las zonas descritas

Esta técnica de los 10 puntos permite una exploración completa de la sensibilidad del pie, porque se valoran zonas inervadas por distintos nervios periféricos y dermatomas.
1. Dígale al paciente que le va a realizar un examen y que requiere su colaboración. Enséñele el monofilamento y dígale que no duele. Se aconseja hacer una prueba en su antebrazo o mano para que lo sienta.
2. Coloque al paciente en decúbito supino, sin que tenga opción de ver donde la enfermera le toca con el monofilamento, o bien, pídale que cierre los ojos.
3. No se anticipe a la respuesta del examinado.
4. Aplique el monofilamento perpendicular a la piel, en cada uno de los puntos anteriormente descritos, sin hacer contactos reiterados en el mismo lugar. Utilice movimientos uniformes, aumentando la presión hasta que el nylon se curve. Cada aplicación debe durar entre 1-2 segundos, pero no superar este lapso de tiempo.
5. Pídale al paciente que le avise cuando note el monofilamento. Evitar hacerle la pregunta: ¿lo nota ahora?, y si se hace, en ocasiones preguntarle sin hacer el contacto con el monofilamento.
6. Elegir la zona de exploración de forma aleatoria.

Consideraciones especiales

Si el sujeto no nota el monofilamento en un punto concreto, continuar con el siguiente. Cuando haya acabado la serie completa se puede insistir en esa localización para valorar de nuevo.
Aplicar el filamento sobre piel sana. No examinar zonas del pie con lesiones, úlceras, cicatrices, hiperqueratosis u otras heridas.
No existe un criterio consensuado sobre los puntos a explorar, pero en su gran mayoría los autores recomiendan como mínimo un examen de la cara dorsal entre la base del primer y segundo dedo, y en la plantar en las cabezas del primer, tercero y quinto metatarsianos, en los dedos primero, tercero y quinto y el talón, de cada pie.
Otros autores recomiendan explorar sólo la superficie plantar, eligiendo como zonas la cabeza de tres metatarsianos y dos puntos a nivel central del pie y talón.

Resultados

Se debe tener en cuenta que por cada una de las localizaciones se puntuará 1 o 0 según la persona sea o no sensible. Así, se considerará positivo (insensible) cuando no se perciban 4 de los 10 puntos examinados.
El profesional debe tener en cuenta el resultado de la prueba para valorar cuando repetir un nuevo examen, ya que aquellas personas que no detecten la presión ejercida por el monofilamento tienen un riesgo 30-40 veces mayor de desarrollar lesiones o amputaciones en las extremidades inferiores, al margen de la situación vascular y del tiempo de evolución de la diabetes.
Se adjunta las recomendaciones de Osasunbidea según el resultado.
(Ver tabla Categoría de Riesgo Pie Diabético)

Si como resultado se detecta riesgo, se ha de instruir al paciente en una serie de pautas para prevenir futuras lesiones: uso de calzado adecuado (cómodo, flexible, sin costuras, ligero, transpirable, con suela que no resbale), inspección diaria de los pies y cuidados de higiene e hidratación, visitar al podólogo periódicamente, control intenso de la diabetes, y del resto de factores de riesgo cardiovascular, así como aconsejar la abstención tabáquica y del consumo de alcohol.

Conclusiones

Este test supone una herramienta barata de cribado para la detección de neuropatía diabética. Permite realizar una exploración completa de la sensibilidad del pie de forma sencilla, reproductible y eficiente.
Se recomienda empelarlo para identificar una polineuropatía en los pacientes diabéticos, mínimo una vez al año y con más frecuencia si el riesgo de padecer úlceras o amputaciones es alto.

AUTORES

Elena González Esain (DUE y Fisioterapeuta Atención Primaria).

Marta Bona Otal (Médica Atención Primaria).

Paula Ayestarán Yubero (DUE. Complejo Hospitalario de Navarra).

Ariñe Goñi Torrea (DUE. Complejo Hospitalario de Navarra).