II Seminario de Humanización: “El cuidado como respuesta a la necesidad”

(1) D. José Ignacio Martín, (2) Dr. Jesús Mª Viguria

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Con motivo de la celebración del segundo Seminario de Humanización y Pastoral de la Salud: “El cuidado como respuesta a la necesidad”, estamos publicando en ZONA HOSPITALARIA, tres entrevistas realizadas por D. José Ignacio Martín (Responsable del Servicio Religioso de los Hospitales y Delegado Pastoral de la Salud) a los doctores Juan Pedro Arbizu (Psicólogo clínico y Psicooncólogo del Hospital de Navarra) <publicada en ZONA HOSPITALARIA Nº24 (www.zonahospitalaria.com)>, Dra. Juana Mª Caballín (Médico Gerontólogo del Hospital San Juan de Dios) <publicada en ZONA HOSPITALARIA Nº25 (www.zonahospitalaria. com)> y el Dr. Jesús Mª Viguria (Fue el Fundador y Jefe Clínico de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios) que hoy publicamos.

Se podría decir, que has sido el pionero de los Cuidados Paliativos en Navarra ¿Cómo vives este privilegio?
En el año 1991 Gerencia de Hospital San Juan de Dios de Pamplona, me propuso la implantación de una Unidad de Cuidados Paliativos. Soy médico con especialidad en Neumología y ese año cambié el tipo de trabajo para hacerlo como Jefe Clínico de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios.
Los Cuidados Paliativos eran en aquellos años una especialidad poco conocida en la Comunidad Foral. En el resto del País existían solamente Unidades en Madrid, Cataluña, Canarias y Cantabria.
Vivo ese privilegio con la satisfacción de haber montado una Unidad de Cuidados Paliativos en el Hospital donde ejerzo, de haber trabajado mucho, de contar con un equipo interdisciplinar magnífico, de lograr en colaboración con los equipos de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud para obtener una atención domiciliaria eficiente, de poder formar a médicos internos y residentes en esta disciplina tras haber obtenido “Venia Docente”, de hacer publicaciones, asistir a congresos con ponencias etc. Creo que hemos conseguido proporcionar una atención necesaria para atender a pacientes con enfermedades progresivas y no curables y dar el mejor apoyo integral a la familia.
Todo lo alcanzado ha sido gracias al esfuerzo realizado tanto por mí como de todos los componentes del equipo interdisciplinar, a la ayuda de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y del Servicio Navarro de Salud, a la importante colaboración del Servicio de Oncología de Hospital de Navarra y de los Equipos de Atención Primaria.

¿Por qué te especializaste en Cuidados Paliativos? ¿Cómo los definirías?
Había una necesidad sanitaria consistente en proporcionar un tratamiento integral a estos pacientes y a su familia proporcionado por un equipo interdisciplinar especializado en esta disciplina. Había que ubicar a estos pacientes en el mejor medio y proporcionar la mejor atención tanto en la Unidad como en sus domicilios. De esta manera se inició lo que sería la Unidad de Cuidados Paliativos. Era y es sencillo, teníamos que proporcionar a pacientes y familiares lo que no gustaría nos proporcionasen a nosotros en su situación.
Mi especialización en esta disciplina es de fácil comprensión.

En la sociedad de valores en la que vivimos es difícil enfrentarse a la muerte. Sigue siendo algo de lo que no se habla. En cambio, en las culturas primitivas era un hecho que formaba parte de la propia vida. ¿Crees que nuestra civilización ha dado un paso atrás?
Pienso que la muerte es considerada actualmente como un fracaso, aunque biológicamente es el cierre de todo ciclo vital.
Nos alejamos de la enfermedad y de nuestros enfermos ingresándolos en hospitales, nos alejamos de nuestros ancianos que ocuparán plazas en residencias, y nos alejamos de nuestros muertos ubicándolos en tanatorios.
Las condiciones actuales de vida dificultan la atención a pacientes y ancianos. Habría que reflexionar sobre ello.
La civilización actual ha mejorado en muchas cuestiones pero indudablemente ha empeorado en otras.

Me imagino que el hecho de ayudar a los demás a morir, te obliga a enfrentarte continuamente a la idea de tu propia muerte. ¿Qué concepto tienes de ella? Y ¿Qué concepto tienes de la vida?
Creo que la vida es un regalo de Dios y en ella hay situaciones magníficas y maravillosas.
También creo que la vida tiene situaciones difíciles y hay que enfrentarse a ellas y no siempre estamos preparados
En relación a mi muerte, la idea me crea inquietud y me gustaría fuese carente de sufrimiento. Me gustaría me cuidaran como hemos cuidado a los pacientes en nuestra Unidad de Cuidados Paliativos.

Supongo que en una Unidad de Cuidados Paliativos, para eliminar o mitigar el dolor será fundamental la morfina. ¿Por qué sigue siendo éste un tema polémico?
Actualmente el uso de mórficos ya no es un tema polémico. Se conoce muy bien sus efectos beneficiosos para controlar el dolor, se conoce muy bien su dosificación y sus efectos secundarios que siempre hay que tener presentes para controlarlos.
No todos los pacientes que ingresan en la Unidad de Cuidados Paliativos precisan mórficos, se controlan con otros analgésicos.
Siempre han existido mitos sobre la morfina que van desapareciendo con su buen uso y con control de los efectos secundarios que producen en los pacientes.
La morfina, en muchos pacientes con enfermedad terminal por cáncer, es el mejor analgésico para suprimir o mitigar el dolor. No significa que todos los pacientes precisen morfina, existen otros analgésicos menos potentes que controlan el dolor.

La morfina alivia los dolores físicos, pero, ¿Cómo se cura o se cuida las necesidades o dolores espirituales?
Mi experiencia en Cuidados Paliativos, tras muchos años de ejercicio y de ver a muchos pacientes es muy simple. Los pacientes necesitan un buen control de los síntomas físicos como el dolor, la angustia y otros. Es misión fundamental del personal sanitario que los atienden. Precisan un buen soporte emocional proporcionado por los sicólogos y una gran ayuda espiritual que la proporciona los Servicios de Pastoral.
Los pacientes se benefician de la ayuda espiritual y hay que proporcionar los medios que los pacientes precisan según sus creencias.

En tu trabajo con estos enfermos, me imagino que alguna vez habrá sonado la palabra eutanasia. ¿Qué piensas cuando un enfermo te habla en esos términos?
Durante los años que he ejercido como Jefe Clínico de la Unidad de Cuidados Paliativos, habiendo tratado a muchos pacientes con enfermedad terminal puedo asegurar que si el o la paciente está correctamente controlado no solicita eutanasia.
Los pacientes precisan control de los síntomas como el dolor y otros, también necesitan comprensión, compañía, ayuda, conocer su enfermedad y pronóstico para así poder tomar decisiones, necesitan ayuda sicológica, soporte espiritual y social. Lógicamente estas funciones no las puede realizar solamente el médico, precisa de un equipo interdisciplinar compuesto por médicos, enfermeras, sicólogos, religiosos y trabajadores sociales que trabajando de forma coordinada proporcionan un tratamiento integral al paciente y su familia.
El objetivo fundamental y diría que urgente en el tratamiento de un paciente con dolor es su control en menor tiempo posible. Es posible realizarlo en un alto porcentaje de pacientes.

Si un enfermo te pide que mitigues su dolor y tú sabes que con ello se puede acelerar el proceso de su muerte, ¿Lo harías?
El morir con dolor intenso y en soledad es la peor muerte que existe.
El objetivo de los Cuidados Paliativos es el control sintomático siendo el dolor uno de los prioritarios. Tenemos que controlar los síntomas, debemos mantener al paciente con el mayor confort posible aplicando la terapéutica precisa. No creo que una correcta analgesia precipite la muerte. Creo que la causa de muerte en estos pacientes es la propia enfermedad que progresa y deteriora funciones fundamentales.
Los Cuidados Paliativos no intentan alargar ni acortar la vida del paciente, intentan dar confort y ello significa control de síntomas.

La medicina sigue estando enfocada a la lucha por la vida y ocurre en ocasiones que algunos pacientes se ven sometidos a un verdadero encarnizamiento terapéutico en sus últimos momentos de vida. ¿Crees que eso es inmoral? ¿En estas situaciones se tendría que hacer más énfasis en los testamentos vitales o documentos de voluntades anticipadas?
En muchas ocasiones los médicos pensamos que prolongando un tratamiento concreto podemos mejorar al paciente e incluso curarlo. Trabajando en equipo es más fácil tener una visión objetiva de la situación.
Si el paciente tiene conocimiento de su enfermedad y debe tenerlo si así lo quiere, podrá tomar decisiones.
La buena información a la familia facilita la objetividad.
Los testamentos vitales y los documentos de voluntades anticipadas son fundamentales y necesarios.

¿Qué es para ti una muerte digna?
La muerte digna, para mí, es morir sin dolor, sin angustia, con el menor número de síntomas molestos y acompañado por seres queridos. En muchas ocasiones el o la paciente carecen de familia o amigos, creo y así lo he vivido, que los equipos asistenciales sanitarios, religiosos etc. en muchas ocasiones suplen esa deficiencia con verdadera eficacia y vocación.