Los bebés, los niños pequeños, personas mayores y personas con ciertas enfermedades crónicas son especialmente vulnerables a los golpes de calor debido a su limitada capacidad para regular la temperatura corporal. Las altas temperaturas pueden provocar deshidratación rápida, somnolencia, irritabilidad, vómitos e incluso pérdida de conciencia. Por ello, se recomiendan...










