Nutrición artificial en UCI


Paula Omedas Bonafonte, Carmen Jimeno Griñó, Melody García Domínguez, Aparicio Juez, María Marín Ibañez, Mariela Olivari Montoya, María José Anoro Casbas, Antonio García Domínguez, Alejandra Utrilla Fornals, Francisco Javier García Alarcón y Manuel Omedas Bonafonte

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La nutrición es fundamental para la salud y para resistir ante una enfermedad.

Existen determinadas circunstancias en los pacientes ingresados en una UCI que imposibilitan la utilización de alimentos de consumo ordinario y que hacen necesaria la administración de un tipo de nutrición artificial que cubra las necesidades del organismo.
Algunas de estas circunstancias pueden ser trastornos en la deglución, tránsito, digestión, absorción o metabolismo que en estos pacientes darían lugar a una situación de desnutrición. La desnutrición lleva a una incapacidad de mantenimiento de las funciones vitales del organismo, disminución de mecanismos de defensa frente a agresiones y menor respuesta a tratamientos administrados.

Tipos de Nutrición Artificial

La Nutrición Artificial comprende dos tipos de modalidades conocidas como Nutrición Enteral (aquella que proporciona los nutrientes por vía digestiva) y Nutrición Parenteral (administración de nutrientes por vía venosa).
Los objetivos de ambos tipos de nutrición son: disminuir el catabolismo y favorecer el anabolismo, estimular el desarrollo de los mecanismos de defensa, mejorar los procesos de cicatrización, mantener o recuperar la masa y función muscular, evitar la formación de edemas, promover la recuperación y disminuir la morbimortalidad y el tiempo de convalecencia.

¿Cuándo elegimos la Nutrición Enteral?

La administración de nutrientes en el tubo digestivo a través de la vía oral o mediante la utilización de sondas u ostomías, conocida como Nutrición Enteral, se considera preferible frente a la administración parenteral.
Esto es debido a que la Nutrición Enteral es más sencilla, más fisiológica, puede tener menos complicaciones y éstas son menos graves que las derivadas de la Nutrición Parenteral.
La Nutrición Enteral está indicada siempre que pueda utilizarse el tracto digestivo como primera elección puesto que permite preservar la integridad del tracto digestivo.

¿Cuándo elegimos la Nutrición Parenteral?

La Nutrición Parenteral es la administración por vía intravenosa de nutrientes directamente a la circulación sistémica, evitando el tracto gastrointestinal.
En general, la Nutrición Parenteral se indica a todos los pacientes con desnutrición o con riesgo de desnutrición y que no pueden ser alimentados de forma adecuada o de forma segura por vía oral o enteral. Asímismo, estará indicada en aquellos cuyo tracto gastrointestinal no funciona, es inaccesible o está perforado.
Algunas circunstancias como el íleo postoperatorio, traumatismo, enfermedad inflamatoria intestinal, enterocolitis, síndrome de intestino corto etc, ocasionan una insuficiencia intestinal que será indicación de administración de Nutrición Parenteral.

Estado nutricional

La ingesta de alimentos y nutrientes es fundamental para mantener una buena salud y combatir enfermedades. Existe una relación causal establecida y bien conocida entre desnutrición y enfermedad.
La prevalencia más alta de desnutrición se da en pacientes geriátricos, oncológicos y gastroenterológicos.
Si no es tratada a tiempo, la desnutrición trae consigo importantes consecuencias como un declive en las funciones y salud física y psicológica, así como consecuencias económicas materializadas en incremento de días de estancia hospitalaria.

Por todo ello se hace necesaria la identificación precoz y oportuna de la deficiencia nutricional e inicio rápido de un tratamiento efectivo en pacientes que se encuentren en una situación de riesgo nutricional.